Sin acuerdo por el azúcar
Representantes de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay finalizaron dos días de discusiones destinadas a la inclusión del azúcar dentro de las negociaciones comerciales del Mercosur. Uruguay exige el cese de los programas brasileños de incentivos al azúcar.
El «impasse» con Argentina continúa sin alteraciones, por la adopción de una tarifa de 18% para el producto de origen en los países del bloque regional y de 20%, para el azúcar importado procedente de terceros países, medida aprobada por el Congreso argentino hasta el 2005, dijo un asesor del representante brasileño en el Mercosur, embajador José Botafogo Goncalves.
Paraguay, en una posición más radical, apoya el mantenimiento de la situación actual hasta el 2008, cuando comenzaría la reducción del arancel, señalaron fuentes de la reunión.
Mientras tanto, Brasil, el mayor productor y exportador mundial de azúcar de caña, no acepta que la desgravación tarifaria pueda suceder en el 2006, pero insiste en encontrar una solución intermedia, como continuar con las actuales restricciones hasta fines del 2001. La solución para el «impasse» fue postergada para el 10 de noviembre, próxima a la reunión técnica que examina la desgravación (reducción de tarifas de importación) del producto, aunque existe «consenso» en torno a la necesidad de un plazo de «transición», para que el azúcar pueda circular libremente por los cuatro países socios.
Las divergencias están centradas: Brasil desea iniciar la reducción tarifaria en enero del 2001 y finalizarla en diciembre de ese año. Argentina pide un plazo de 10 años, acompañada de la eliminación de todos los programas de ayuda del gobierno brasileño al sector industrial azucarero. Entre los incentivos que el gobierno argentino intenta eliminar del comercio brasileño se citan: la mezcla de alcohol a la gasolina; subsidio para el transporte de alcohol producido en Mato Grosso y Mato Grosso del Sur y el apoyo a la producción de la caña de azúcar, con excepción de los estados de San Pablo y Paraná.
Frente a esa situación, el gobierno brasileño propuso la realización de un seminario, con la participación del sector privado de todos los países de Mercosur, para ampliar las discusiones, que deberá realizarse a fines de octubre, en la ciudad de San Pablo.
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