Tras la década nefasta de los 90, los precios de la materia prima suben

La lana tiene un buen futuro según el SUL

En 1991, el sistema de precios de piso en Australia colapsó con la consiguiente sobreoferta de lana y su secuela negativa, sostiene un análisis realizado por el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL). Sin embargo, la situación actual de los commodities «están en leve alza y los precios de la lana también seguirán esa tendencia».

El informe explica que las actuales circunstancias obligan a los productores a aumentar la productividad de los lanares, a mejorar la calidad de las lanas y los mercados «nos indican que hay mejores perpectivas en la producción de lanas muy finas para la vestimenta».

Lentamente los precios de la lana han comenzado a subir, especialmente en el mercado internacional y para las finuras por debajo de 20 micras. Los integrantes de la cadena productiva ovina, desde los productores a los tops, «han cambiado los motivos de tensiones y ansiedades pues deben enfrentar nuevos desafíos».

Buen futuro

Según los técnicos del SUL, la situación actual indica que todos los commodities están en leve alza y los precios de lana también seguirán esa tendencia, liderados por los precios de las lanas muy finas, mientras que las expectativas «son razonablemente buenas» para los próximos cinco años de acuerdo a las proyecciones realizadas por consultoras internacionales.

Si bien los precios tendrán una tendencia al alza, «habrá volatilidad y altibajos» durante los próximos años.

No obstante, los precios no tendrán subas espectaculares pues en todo el mundo, a nivel del comercio minorista, «hay una competencia feroz» que impide alzas desmedidas en los precios al consumidor final.

Las mejoras en los precios internacionales estimadas por el SUL se fundamentan en el crecimiento económico de Europa y Asia, consumidores de nuestras lanas. Asimismo, se explica que el aumento de los precios del petróleo «ha provocado una suba importante en los valores de las fibras sintéticas, que son los principales competidores de la lana; y también han subido los precios de las fibras naturales de lujo como el mohair, el cashmere y la alpaca».

Para los técnicos, otro aspecto decisivo que determinará una mejora en los precios fue la disminución de los stock mundiales de lana. «Para cualquier comodities, la existencia de stocks de lana en proporciones importantes tiene un claro efecto depresivo sobre los precios. Los stocks en Australia pasaron de 5 millones de fardos en 1991, a 700.000 hoy en día».

Futuro de la lana

Haciendo referencia al futuro de la producción del sector ovino en nuestro país, el informe del SUL entiende que la producción se orienta hacia dos esquemas.

Por un lado estarán «aquellos que se especialicen en la producción de lanas finas y muy finas, de muy buena calidad, buscando mercados de alto valor con majadas que probablemente tendrán una estructura de majada tradicional para Uruguay, con capones».

Y otros «buscarán orientarse a la producción de carne ovina en forma especializada dando lugar a una gran variedad de sistemas de producción, que incluirán las actuales razas doble propósito, probablemente con una importancia relativa creciente de razas prolíficas y terminales, con altos porcentajes de señalada, buenas tasas de crecimiento y calidad de la res, lo que exigirá una base forrajera apropiada, muy superior a cualquiera disponible».

Ambos esquemas, para no perder la eficiencia de la cadena productiva, requieren una fuerte articulación con el sector agroindustrial como está sucediendo parcialmente en algunos frigoríficos. «El sector topista uruguayo, que es muy eficiente y competitivo a nivel mundial, está también en condiciones óptimas para facilitar cualquier proceso asociativo con el sector primario en los aspectos relacionados con la lana», subraya el informe del SUL.

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