Director de la OMC se manifestó contrario a los TLC y Gargano mostró su beneplácito
Si bien admitió que los TLC pueden tener «virtudes» en determinadas circunstancias, se tienen que inscribir en el marco general de las negociaciones para lograr una mayor liberalización del comercio mundial.
Los TLC, según Lamy, «son menos favorables para los países en desarrollo, que el marco internacional de libertad comercial que se puede crear dentro de los acuerdos de la OMC.
Si las economía son pequeñas, siempre estarán mejor protegidas con ambos tratados, o sea los TLC pero complementados con los acuerdos de la OMC.
Tras estas declaraciones, que van en sintonía con el pensamiento del canciller Reynaldo Gargano, éste respondió ante la pregunta concreta de si él y Lamy estaban con un mismo pensamiento frente a los TLC, «y a usted que le parece», mostrando su satisfacción por los comentarios del director general de la OMC.
Gargano se había opuesto al ministro de Economía, Danilo Astori, quien se mostró como un firme partidario de la firma de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, algo que por ahora no acontecerá.
En su lugar se firmará en enero un TIFA (un tratado intermedio entre el acuerdo de protección de inversiones existente y un TLC), entre Estados Unidos y Uruguay.
Lamy había señalado momentos antes que lo que está deteniendo la negociación para lograr un mayor comercio a nivel mundial es el tema de la agricultura y lo que queda por hacer «es una reducción de los subsidios y los aranceles». Los subsidios los aplican mayormente los países desarrollados a sectores sensibles como la agricultura, mientras que los aranceles, son los recargos que cobran los países a los productos importados. Se entiende que con aranceles más bajo, el comercio entre los países se agiliza de manera importante.
Lamy dijo que se tomó la resolución de rencauzar las negociaciones, con los grupos más importantes (o sea los países más desarrollados) y dijo que el resultado de las elecciones legislativas en Estados Unidos (con el triunfo del opositor Partido Demócrata), puede influir en el calendario de las negociaciones, pero no en la posición de Estados Unidos. Esto debido a que los partidos norteamericanos, sin importar cuál esté en el poder, siempre necesitan apoyo mutuo para llevar adelante algunas políticas en materia comercial.
«Se está trabajando en la cocina pero aún no hemos invitado a los ministros a la mesa», dijo Lamy sobre el acuerdo la semana pasada alcanzado por los 149 miembros de la OMC para reanudar las negociaciones técnicas.
Las negociaciones alcanzadas en 2001 tenían que haber culminado en 2004, pero el tema de los subsidios agrícolas en los países del norte hicieron que no se registraran avances.
Tema en manos de los desarrollados
Las declaraciones de Lamy se realizaron en el marco de la celebración de los 20 años de la Ronda Uruguay del GATT.
Durante el acto el canciller brasileño Celso Amorim, instó a reducir a «cero» los subsidios agrícolas, a que los países ricos no interpongan «intereses mezquinos», y a mantener la «unidad» entre los países pobres. Agregó que «las condiciones para concluir de manera exitosa la Ronda de Doha siguen dadas» pues «no hay diferencias conceptuales insuperables. Lo que está en juego no es la inclusión o exclusión de uno u otro tema» sino que «estamos hablando de cifras». El canciller brasileño dijo que «el fracaso de las negociaciones no es una opción pues su impacto (se haría) sentir en la seguridad y estabilidad mundiales».
Amorim dijo estar «convencido de que estamos tan cerca de un resultado equilibrado», que un fracaso de la Ronda de Doha es «inaceptable». Para avanzar, indicó, «los países ricos tienen que demostrar su liderazgo y no permitir que intereses mezquinos y sectoriales (…) se interpongan» y «los países pobres, empezando por el Grupo de los 20, pero también los menos desarrollados, especialmente los de Africa, tienen que mantener su unidad».
Por otro lado, Lamy acotó que «necesitamos que Estados Unidos acepte mayores reducciones de sus subsidios, y que la Unión Europea, Japón e India (acepten) una mayor reducción de sus barreras. Esa es la clave, todos los miembros deberán hacer un esfuerzo, y lo harán si ven que los principales jugadores se mueven»
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