Desde el FMI advierten que aún "hay nubarrones en el horizonte"
Los términos de intercambio mejoraron y las exportaciones crecieron 24%, pero la mitad del aumento corresponde al alza de los precios del petróleo, dijo Loser, director del departamento del Hemisferio Occidental, quien destacó que países como Uruguay se han beneficiado de la mejora relativa de la región con la colocación de Bonos en el exterior.
En contraste con el estancamiento de 1999, el producto bruto regional (PIB) está creciendo a una tasa superior al 4% y la tendencia es a fortalecerse en 2001, con inflación declinante de alrededor de 8% este año y 6% el próximo, dijo Loser. El déficit del sector público con relación al PIB, que fue de 4,9% en 1999, está declinando hacia un 2,3% este año y 1,6% en 2001, y la misma tendencia se observa en el déficit de cuenta corriente, que de 4,1% en 1998 bajó a 2,9% en 1999 y se proyecta en 2,5% en 2000 y 2,7% en 2001. Las declaraciones fueron formuladas tras la apertura del encuentro del FMI y el Banco Mundial, que se realiza en Praga. En los primeros 8 meses del año se han colocado 45.000 millones de dólares en bonos, en comparación con 35.000 millones en todo el año 1999. Y han podido acceder al mercado países chicos como El Salvador, Costa Rica y Uruguay. La inversión extranjera directa llegó a 23.000 millones de dólares el primer semestre, según el FMI, mientras el Instituto de Finanzas Internacionales, que representa a la banca privada, estimó que los flujos netos de capital hacia América Latina se estabilizarán en cerca de 80 mil millones de dólares este año y el próximo, ya disipado el efecto depresor de la crisis monetaria de 1999 en Brasil.
El intercambio comercial registra un superávit enero-julio de 9.000 millones de dólares, comparado con 800 millones del mismo período de 1999. Estos progresos se han logrado con base en «políticas económicas muy positivas», pero el crecimiento es desigual, la tasa de creación de empleos está rezagada con relación al crecimiento del PIB, y el alza de los precios del petróleo echa una sombra sobre las perspectivas, apuntó Loser. El alza de los precios petroleros tiene un balance positivo neto para la región en el corto plazo, pues representa un aumento de ingresos de 2.000 millones de dólares por mes, aunque eso beneficia sólo a los exportadores de crudo y gas: Venezuela, México, Ecuador, Trinidad-Tobago, Colombia, Bolivia y Argentina.
En el largo plazo, la subida del crudo podría amenazar la expansión en Estados Unidos y el resto de los países industriales, crear presiones inflacionarias y frenar el crecimiento de las exportaciones del Tercer Mundo.
Una caída del 2% en el PIB de Estados Unidos, principal mercado de las exportaciones latinoamericanas, podría traducirse en una baja de entre 0,5 y 0,75 puntos en el PIB regional, estimó Loser. No obstante, el FMI no tiene una visión catastrófica del aumento en los precios del petróleo.
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