Zaidensztat: aplicar la reforma tributaria, "con ayuda de los dioses", lleva no menos de cinco meses
Cuando se hacen cambios tan profundos, normalmente en los países el tiempo ideal es de un año», comentó el titular de la Dirección General Impositiva (DGI), poniendo en duda la aspiración del equipo económico de que el nuevo sistema tributario comience a regir en enero del año próximo.
«Hemos estado conversando con las administraciones de otros países donde se ha hecho un cambio de este tipo y no hay un tiempo menor a seis u ocho meses».
Agregó que «cuando uno sabe que tiene que rehacer algo, toma todas las medidas con una actitud proactiva hacia el cambio. Es por eso que la DGI ya compró servidores nuevos, compró PC y está trabajando en los softwares».
«Pero voy a poner un ejemplo. En el caso de que sea necesario inscribir a nuevos contribuyentes o diseñar un formulario de pago, hasta que todo esté reglamentado no podemos mandar a hacer la papelería. Y hacer una papelería en gran cantidad en este país, de acuerdo a las normas, implica hacer un llamado a licitación».
«Una licitación para la compra de formularios de pago, con viento a favor y con la ayuda de los dioses, no demora menos de cuatro o cinco meses».
Las declaraciones del Director de Rentas, fueron en el marco de una conferencia titulada «La Modernización de la DGI ¿Afecta a ciudadanos y empresarios?», la cual fue organizada por la Liga de Defensa Comercial (Lideco).
Para Zaidenzstat «históricamente en Uruguay se le cobró más al que paga y ahora se trata que la carga impositiva esté mejor distribuida», y calificó como muy buena la reforma en proceso.
Este martes el contador Eduardo Zaidensztat consideró que el proyecto para reformar el sistema tributario procura cambios que calificó de «muy profundos» lo que consideró que «es bueno para todos».
La idea del gobierno es que la reforma tributaria se comience a aplicar desde el 1º de enero de 2007, pero la implementación de la misma se podría ver más que dificultada. Si bien el gobierno ya trabaja en la reglamentación de la misma, después será el BPS y la DGI los que deban proceder al cobro de los tributos.
Zaidensztat admitió ayer que será muy difícil completar el trabajo previo de preparación del personal para esa fecha, ya que la capacitación se pondrá en práctica cuando la ley sea reglamentada, lo que sucedería en diciembre, tras su aprobación en la Cámara de Senadores.
Para tener un poco de conciencia sobre la realidad actual, basta con concurrir a la sede de la DGI, ubicada en Fernández Crespo. En la misma, en la planta alta, hay una oficina donde se atiende las consultas de los contribuyentes nuevos, pero la misma resultará insuficiente en su estructura si se tiene en cuenta las dimensiones de la misma.
Por otra parte, en la planta baja hoy día la actividad es más que importante a diario. Cientos de nuevas empresas (medianas, grandes, pequeñas, unipersonales) realizan diversos trámites y las oficinas están colmadas.
La pregunta más difícil de responder es qué sucederá, cuando se ponga en práctica la reforma tributaria, ya que aún sin siquiera estar votada, a diario a la DGI concurren decenas de personas a informarse sobre la misma. Por supuesto que los funcionarios, amablemente, les responden que hasta que no esté aprobada no hay respuestas.
Es de prever que el edificio central de la DGI se vea totalmente desbordado en su capacidad locativa una vez que comience el nuevo sistema. De ahí la intención de informar correctamente a la población, ya que la mayoría de los nuevos contribuyentes no deberán concurrir a las oficinas del organismo recaudador para efectuar ningún trámite.
Como en otras ocasiones, más allá de sus comentarios, Zaidensztat señaló que los tiempos de aplicación de la reforma serán decididos por el Poder Legislativo, o sea cuando éste le de su aprobación final.
La DGI «hará lo que hay que hacer» dijo el director de Rentas, agregando que «si hay que empezar el 1º de enero, vamos a asumir riesgos. Y tal vez desde el punto de vista asistencial no sería lo ideal. Pero la última palabra la tiene (en un país democrático como éste y con separación de poderes) el Legislativo, no la DGI».
Un cambio en el sistema impositivo, lleva en la parte recaudatoria una preparación de entre siete meses a un año.
Cuando se aprueba una reforma de este tipo, se deben por ejemplo imprimir nuevos formularios para los contribuyentes e inscribir a estos. Solamente se puede proceder a imprimir los nuevos formularios, una vez que la ley esté reglamentada, y la impresión lleva a un llamado a licitación. Por lo tanto se estima que si la reglamentación sale en diciembre, recién en junio estarían los formularios.
Esto reafirma la posibilidad de que la Reforma Tributaria entre a regir el 1º de julio como se planteó en algún momento. *
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