LA MEJORA DEL CLIMA DE INVERSIONES REQUIERE EL FORTALECIMIENTO DE LAS INSTITUCIONES DEL ESTADO

Consolidando la bonanza

Según los representantes del sector que debatieron en dicho encuentro la economía de Latinoamérica, que creció por tercer año consecutivo por encima del 4 %, supone junto con la positiva evolución de las variables macroeconómicas, el mejor escenario de la historia económica de América Latina.

Según el informe, además, no se esperan cambios significativos en estas tendencias, por lo que la mayoría de las economías están en óptimas condiciones para capitalizar este ciclo de bonanza.

Para ello los empresarios estiman que se deben continuar los pasos seguidos en los últimos años y que resumen en los siguientes puntos:

. Orientar la política económica en torno a la adopción de objetivos creíbles de inflación y una política de tipos de cambios flexibles, para minimizar el impacto de posibles choques externos y velar por la competitividad de las producciones locales.

· Reducir significativamente la relación entre deuda externa y PBI, aprovechando la liquidez de los mercados internacionales reestructurando el tipo y los plazos de la deuda.

· Crecimiento inclusivo, es decir que el PBI crezca junto con el Empleo.

· Un sistema bancario bien capitalizado, con riesgos diversificados y con una gestión prudente de los tipos de cambio que evite las crisis bancarias que recurrentemente ha atravesado la región.

No obstante estos aspectos, los empresarios subrayan el hecho de que el ahorro interno es muy bajo en la mayoría de nuestros países y que debe extremarse la atención en este aspecto para poder incrementar dichos niveles, de modo de evitar la fuerte dependencia del ahorro externo cuya disponibilidad es muy volátil.

En otro punto resalta la necesidad de generar políticas microeconómicas, pues sostienen que, en un entorno macro favorable como el que se transita en la actualidad, para alargar el ciclo y ampliarlo se requiere poner el énfasis en aumentar la participación de las pequeñas y medianas empresas.

En un nivel más valorativo suscribieron la necesidad de aumentar la cohesión social mejorando la distribución del ingreso y la orientación de políticas tendientes a la eliminación de la pobreza.

Respecto al papel del Estado, el documento afirma que los empresarios requieren que se garantice una oferta de servicios e infraestructuras públicas que incluyan la salud, la educación y la seguridad de la población.

En el plano productivo, se insta al Estado a promover un tejido productivo estable, formal competitivo, con especial atención a la integración en dicha trama a las Pymes.

 

En capítulo aparte

El informe hace referencia a la relación entre los actores públicos y privados y a los acuerdos a los que éstos deben arribar para fomentar y aumentar los niveles de inversión.

Al respecto afirman que para mantener niveles sostenidos de crecimiento que eleven el nivel de vida de la gente, ello exige superiores niveles de inversión a los actuales que se mantienen muy bajos. En este sentido recuerdan que las políticas microeconómicas de apoyo a la inversión demandan paciencia, continuidad y estabilidad para que los proyectos se consoliden. Esto requiere de una articulación fluida entre los actores públicos y privados.

En el mismo plano la mayor parte de los empresarios reunidos en el Encuentro señalaron que la mejora del clima de inversiones requiere el fortalecimiento de las instituciones del Estado.

 

El rol del Estado desde la óptica de los empresarios

Concretamente el informe generado en el encuentro afirma que el Estado debe establecer y hacer cumplir reglas de juego claras que otorguen certidumbre a las inversiones, incluyendo la lucha contra la corrupción. Además de mejorar su eficiencia y control de gasto para financiar infraestructuras y servicios básicos, los empresarios reclamaron que el Estado debe propender a aumentar la sintonía entre la sociedad y las empresas.

En función de todos estos aspectos reseñados los representantes del sector consideraron, entre otras medidas, la creación de mesas de diálogo entre el sector público y el privado; apoyar los programas de Responsabilidad Social Corporativa; la integración efectiva de los mercados energéticos de la región; profundizar el diálogo público privado tendiente a la promoción de la innovación y el desarrollo tecnológico a través de la extensión del acceso a las tecnologías de la información y las telecomunicaciones y por último el establecimiento de esquemas de seguimiento de los avances en materia crediticia. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje