MEJOR RELACION DEUDA-PRODUCTO Y AUMENTO DE RESERVAS EN LA REGION

La cancelación de las deudas obliga al FMI a redefinir su papel

Para el FMI las condiciones internacionales favorables y el buen desempeño económico han reducido la necesidad de apoyo financiero directo a América Latina. Después de los programas de apoyo organizados por el FMI durante el 2002 03 para hacer frente a las crisis que golpearon a diferentes países, la región se estabilizó con rapidez y comenzó a crecer nuevamente. Hoy, el producto de la mayoría de los países afectados es muy superior al nivel anterior a la crisis.

Este nuevo escenario ha reducido drásticamente: las recompras disminuyeron de un promedio superior a US$ 18 mil millones por año en el 2002 03 a US$ 500 millones durante los siete primeros meses de 2006, mientras el saldo de crédito cayó de US$ 48 mil a fines de 2003 a US$ 3.100 millones en julio de este año.

Además, Brasil (diciembre de 2005), Argentina (enero de 2006) y, recientemente Uruguay (marzo y agosto y ahora 8 de noviembre de 2006 ) saldaron en su totalidad (en los casos de Argentina y Brasil) las obligaciones que tenían pendientes con el FMI.

 

¿Nuevo rol del fondo?

En vista de estas condiciones favorables, el FMI está ampliando la colaboración con los países miembros, más allá de los préstamos otorgados en momentos de crisis. A medida que ha disminuido la presión generada por las crisis, se ha focalizado el seguimiento de las economías, haciendo hincapié en los temas vinculados al sector financiero, la sostenibilidad de la deuda y temas regionales.

El FMI está actualmente remodelando su función, para ello procura un mejor seguimiento de la economía mundial a través de consultas multilaterales para promover una corrección conjunta de los desequilibrios globales y apoyar el crecimiento sostenido.

A la vez establece la creación de un nuevo instrumento de crédito que provea liquidez a los países emergentes con sólidos fundamentos macroeconómicos pero que siguen siendo vulnerables a choques.

El propósito es ofrecer garantías de que existirá un financiamiento considerable cuando sea necesario, un marco para el establecimiento y seguimiento de políticas macroeconómicas, y una señal para el mercado.

 

Inversión, endeudamiento y reservas.

En referencia a la región, el FMI sostiene que pesar de que los costos de endeudamiento se sitúan en niveles históricos bajos, las entradas netas de capital se han mantenido relativamente deprimidas.

Los flujos de capital privado hacia la región se recuperaron en el 2005, ya que los mayores flujos recibidos por Argentina, Brasil, Chile, Ecuador y Uruguay compensaron sobradamente las importantes salidas netas de capital de Venezuela. Como proporción del PIB regional, sin embargo, esos flujos se mantuvieron en niveles relativamente modestos, y se prevé que sigan estancados durante el 2007. A diferencia de lo sucedido en los años ochenta y noventa, últimamente en las entradas de capital privado predomina la inversión extranjera directa.

Y no obstante los pagos anticipados efectuados al FMI y los reembolsos netos pagados al Banco Mundial, los superávits externos han permitido a los países acumular reservas y han empujado los tipos de cambio al alza, aunque sin afectar significativamente la competitividad.

Las reservas externas brutas de los siete países más grandes de América Latina han alcanzado el nivel récord de más de US$ 250.000 millones, ya que las reservas de Brasil y Argentina sobrepasan ahora el volumen que tenían antes de los reembolsos al FMI.

Y aunque los presupuestos para el 2007 aún están bajo discusión en muchos países, el Organismo crediticio prevé que, junto con el crecimiento del PIB real esperado de un 4%, se espera que los superávits primarios contribuirán a una modesta reducción adicional en la razón deuda/PIB. *

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