Todo el cronograma pactado está desbordado y el programa comienza a ser observado con otra atención por el FMI
Fuentes oficiales le informaron a la Separata Economía que, efectivamente, el gobierno prefiere no exponerse a enviar una carta de intención solicitando nuevas dispensas existiendo la posibilidad de que el Directorio del Fondo pueda analizar la quinta revisión, ya cerrada y encarpetada en Washington conjuntamente con la sexta, cuya labor de campo comenzará en los próximos días.
Metas macro vs. desempeño «estructural»
Pese a que la caja del gobierno no tiene dificultades para aplazar hasta diciembre enero próximo la recepción de la cuota que debía ser liberada en estos días, aproximadamente U$S 130 millones, las fuentes consultadas aceptan que el costo de aplazar una revisión trimestral de un programa no es una decisión sencilla para Uruguay.
La quinta revisión del programa expuesto por Uruguay como expresión de su capacidad de repago del crédito stand by adoptado en mayo de 2005 fue cerrada con los datos correspondientes al mes de junio pasado.
En lo que refiere a las metas cuantitativas, Uruguay expone comportamientos muy suficientes, los que están en línea con los objetivos comprometidos. Empero, en el área de las metas de política económica y mejora institucional que ha diseñado el gobierno uruguayo y ha sido expuesto como condición necesaria para sustentar la continuidad de la buena perfomance «macro», los déficit son notorios.
Con la excepción de la Reforma Tributaria para la cual ya se ha solicitado una dispensa, el resto de las reformas comprometidas están diferidas en sus cronogramas.
Algunos de esos diferimientos deberían haber sido explicitados por la conducción económica en carta al Directorio del Fondo si hubiera llegado a él, el informe de la quinta revisión. La reforma de la Caja Policial no tiene perspectivas y la promulgación de la ley respectiva esta pautada para este mes.
La postergación de la reforma tributaria hubiera exigido alguna línea de explicación y la otra reforma clave para el FMI, la de la Carta Orgánica del BCU programada para fin de noviembre no parece contar con la voluntad de los legisladores para, siquiera, ser encaminada a su discusión del senado. *
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