SEIS PLANTAS SON PROPIEDAD DE NORTEAMERICANOS, BRASILEÑOS Y ARGENTINOS

El 53% de las exportaciones de carne está en manos de frigoríficos de extranjeros

Para el consultor de la industria frigorífica Alfredo López, el atractivo de las inversiones se encuentra en que Uruguay es uno de los cuatro países del mundo reconocido como libre de vaca loca, en tanto único que con la categoría libre de aftosa con vacunación accede a los mercados del Nafta. A esto se agrega que Uruguay está a punto de firmar un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, que le permitiría acceder en mejores condiciones a dicho mercado.

Por otra parte el ministro de Ganadería, José Mujica, ante la compra acelerada de empresas frigoríficas por parte de capitales extranjeros, se preguntó: «¿Estaremos caminando aceleradamente hacia un oligopolio de faena?, ¿o hacia una fuerte presencia oligopólica en la faena y en la exportación de carne del Uruguay?, y si esto fuera así ¿cuánto nos puede costar?».

En su audición radial, Mujica llamó a estar «muy atentos» frente a esta nueva realidad.

Es en este contexto de la nueva realidad frigorífica, que López dialogó con LA REPUBLICA e hizo referencia en primer lugar a los grupos económicos que están comprando las industrias.

Recientemente se produjeron dos importantes transferencias de plantas frigoríficas de primera línea a inversores brasileños. ¿Qué características presentan esas inversiones para nuestro medio?

–En el caso del Frigorífico Canelones, este fue adquirido por el poderoso Grupo Bertín, que desarrolla en Brasil actividades diversificadas en las áreas alimenticia, agropecuaria, curtiembre, zapatos industriales, equipos de seguridad industrial, productos para la alimentación animal y productos de limpieza. Este Grupo otorga 12.000 empleos directos y posee la división alimentos con cinco plantas frigoríficas (dos en el Estado de Sao Paulo y las restantes en Minas Gerais, Mato Grosso do sul y Goiás), con un procesamiento de 4.500 reses diarias.

A su vez el Frigorífico Tacuarembó fue adquirido por Marfrig, que es otro de los gigantes de Brasil en cuanto a producción y exportación de carne bovina, cuya faena diaria en ocho establecimientos ubicados en diferentes estados ganaderos alcanza las 9.000 reses. También es importador de carnes, corderos, pescados y hortalizas, y posee una facturación anual de mil millones de dólares. Entre sus actividades tuvo relevancia la inversión asociativa de este Grupo con otro grupo de empresas de Chile, denominada Quinto Cuarto.

Seguramente que esas inversiones aparejan estrategias de ambos grupos corporativos que amplían sus actividades fuera de fronteras.

–¿Cuáles serían sus objetivos al radicar sus inversiones en Uruguay?

–Existen varias razones. La primera que habría que destacar es que nuestra región, además de ser consumidora tradicional del producto, es hoy proveedora del 50 por ciento de la comercialización de carne vacuna en el mercado mundial, lo cual constituye un dato no menor.

En segundo lugar, el caso específico de Uruguay presenta un atractivo muy particular.

Es uno de los cuatro países del mundo reconocidos como libre de vaca loca, en tanto único que con la categoría libre de aftosa con vacunación accede a los mercados del Nafta que son libre de aftosa. Esta ventaja sanitaria que tiene Uruguay es clave, y su expansión exportadora de los últimos años hacia todos los mercados lo han potenciado, al punto que es hoy el séptimo exportador mundial de carne vacuna.

En tercer término las propias limitaciones que tienen esos grupos en su país de origen para entrar en los mercados de alta exigencia sanitaria, particularmente a raíz de los reiterados eventos de aftosa, hace que sus capitales se desplacen hacia nuestro mercado.

–¿Qué cifras se pueden manejar con respecto a la incidencia de las inversiones extranjeras que se han radicado en la industria frigorífica nacional?

–Para tener una idea aproximada, digamos que en el año 2005 las seis plantas que hoy totalizan el segmento exportador vinculado a capitales extranjeros faenaron el 46% del total de vacunos sacrificados en plantas habilitadas a nivel nacional, en tanto que son responsables del 53% del total de las exportaciones.

Estamos hablando de los establecimientos Colonia y San Jacinto que poseen capitales argentinos; Tacuarembó, Canelones y Pulsa con capitales brasileños, y La Caballada de Salto de capitales americanos.

–¿Considera positivas esas inversiones para el país?

–Totalmente positivas. Son inversiones que no solo se radican en lo productivo, sino que además se espera que fortalezcan y diversifiquen la actividad exportadora del principal renglón comercial del país.

Por otra parte es un dato que muestra el atractivo en una actividad cuya competencia está libre de regulaciones, y que ha mostrado el éxito de un modelo productor y exportador apoyado en una responsable gestión sanitaria.

También la condición de una economía que trabaja en ampliar su apertura al mundo, representa otra de las facetas favorables para las inversiones. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje