Conversaciones globales, disputas locales, intentos regionales

Continúan las conversaciones a nivel planetario, si sumamos los países participantes en Singapur en la Reunión Anual del Fondo Monetario Internacional y la Asamblea Anual de Banco Mundial a los que en el marco de la cumbre del movimiento de Países No Alineados (NOAL), prácticamente todo el mundo se encuentra movilizado en la búsqueda de acuerdos para redefinir el peso relativo de cada uno y de cada grupo al que pertenece en el escenario global. Mientras son puestas en tela de juicio la mayor parte de las instituciones multilaterales que conformaron el escenario de la segunda mitad del siglo XX.

Una nueva realidad global supone un nuevo esquema institucional y esto es lo que parece estar lenta y dificultosamente sucediendo.

En ese marco la gran parte de los países latinoamericanos, con el respaldo de Egipto y la India se viene oponiendo al proyecto de reforma del FMI, por considerar que solamente saldría beneficiado México en el nuevo esquema de representación en la dirección de la institución crediticia internacional.

Argentina, Brasil, India y Egipto emitieron un comunicado conjunto para denunciar el «opaco y defectuoso» proyecto de reforma, que daría más peso a otros cuatro países (China, México, Corea del Sur y Turquía) y que avanzaba hacia una cómoda aprobación durante la reunión anual del FMI en Singapur.

«Creemos que se debe suspender el proceso actual y que se debería hacer un verdadero intento por elaborar una fórmula simple y transparente que refleje realmente la posición económica de los países y que proteja al mismo tiempo la posición de los países con bajos ingresos», escribieron.

Tanto la ministra argentina de Economía, Felisa Miceli, como su homólogo brasileño, Guido Mantega, aseguraron que «casi todos los países sudamericanos votaron en contra de la reforma», aunque reconocieron que no podrían alcanzar los votos necesarios que permitirían bloquear el proyecto.

Chile y Ecuador, según una fuente latinoamericana consultada por la AFP, serían los dos únicos países sudamericanos que no habrían votado en contra del proyecto. También la apoyarían la mayoría de los centroamericanos, así como México por razones obvias.

Brasil y Argentina se empeñaron en afirmar que su iniciativa no iba en contra de México ni de los otros tres países que se beneficiarían de la reforma.

Mantega subrayó que la imposibilidad para países tan numerosos de bloquear un proyecto de reforma refleja «una representación inadecuada que no expresa la nueva realidad del mundo globalizado contemporáneo, donde los países emergentes tienen una expresión mayor que en el pasado».

El ministro brasileño advirtió asimismo de que «la aprobación de una reforma con tantos países contrarios abriría una crisis de representatividad del Fondo». El jueves, Rato Director Gerente del FMI había salido al paso de las críticas latinoamericanas a su proyecto de reforma y asegurado que «toda» la región iba a beneficiarse de la nueva repartición de votos en la institución. Mientras tanto en la Isla de Cuba en el marco de la Cumbre de Países No Alineados, el presidente de Ecuador, Alfredo Palacio, propuso este sábado una reforma total del sistema de las Naciones Unidas, incluido su Consejo de Seguridad, en el cual los Países No Alineados (NOAL) pueden ser «una palanca fundamental», consideró.

«Llegó a su límite una forma de organización de las Naciones Unidas que en este siglo debe responder y garantizar las exigencias de un mundo que demanda la paz en un contexto de unilateralidad militar, por ello la reforma a las Naciones Unidas debe contemplar también un cambio profundo de los organismos multilaterales asociados a su nacimiento, como el Fondo Monetario Internacional (FMI)», añadió. *

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