SOLO U$S 63: DE LOS U$S 2.388: DEL AHORRO PROVISIONAL SE INVIERTEN EN EL FINANCIAMIENTO DE LA PRODUCCION NACIONAL

Las Administradoras no logran mejorar la rentabilidad y riesgo de sus inversiones

En el reporte mensual acerca de cómo se están moviendo las principales variables del régimen de AFAP, se advierte un aumento de la concentración del riesgo de los fondos previsionales, un 85% de los cuales, al menos, le han sido prestado al Estado para el financiamiento de sus déficit. La situación ha venido cobrando una dimensión pública en las últimas semanas y comienza a exigir definiciones en el marco general del estudio de las soluciones que el gobierno busca para dinamizar el crédito y mejorar la seguridad del ahorro. El problema aparece, ahora más urgido no sólo por la propia integridad del sistema en materia de seguridades sino que la demanda de financiamiento requerida por la economía comienza a volcarse implícitamente aún sobre dicha acumulación del ahorro previsional. Un investigador con experiencia en el seguimiento de los temas previsionales le comentaba ayer a LA REPUBLICA que de no aparecer una propuesta integra del gobierno respecto a la normativa de inversión y gestión de los fondos que corrija las rigideces del sistema, en poco, será muy difícil defender la permanencia de la independencia formal que tienen las administradoras para manejar montos muy elevados, cercanos al 5% del PBI, sometidos a un entorno normativo prácticamente inalterado desde sus orígenes, once años atrás.

 

Flexibilización implícita y opaca

Las AFAP están limitadas por la normativa vigente a invertir formalmente en la compra de deudas de otros países o empresas no residentes a nos ser por una vía oblicua que genera rentabilidad capturada por los dueños de las administradoras, los Bancos, pero que no se vierte en los Fondos. De hecho, el renglón más crítico de los balances expuestos por los Fondos de Ahorro Previsional (FAP), tiene que ver con el crecimiento de la adquisición de certificados de depósitos que emiten los bancos y que les permite a las administradoras de los fondos, el acceso a una vía implícita de evitar las prohibiciones de invertir fuera del país. Efectivamente, al término de agosto, las AFAP tenían invertidos unos 225 millones de dólares, prácticamente el 10% del FAP total en dichos Certificados, emitidos por instituciones bancarias que, sin las restricciones que tienen las AFAP para invertir directamente sus Fondos administrados, es capturada por los emisores de dichos Certificados, los Bancos. En realidad esta flexibilidad hallada por los administradores es contemplada con cierta tranquilidad por el gobierno y los propios trabajadores en la medida que permite descomprimir una situación muy compleja, de mucha concentración de riesgo y que, además, comienza a manifestarse en términos de caída de la rentabilidad del sistema y de las cuentas individuales de los trabajadores. Para el gobierno, además, la permanencia de esta situación le genera cierta tranquilidad en la medida que tiene a mano recursos que si bien, tienen propiedad privada y su gestión está sujeta a una normativa que no puede variar administrativamente, tener el 5% del PBI en los Fondos sometidos a la normativa actual lo exime de carecer eventualmente de una vía de financiamiento de acceso sencillo y de renovación prácticamente automática.

 

Rentabilidad negativa de los fondos

Al riesgo de la concentración de los Fondos en papeles que no tienen calificación de grado inversor, los que emite el Estado, se le ha sumado últimamente la precipitación de la rentabilidad de los fondos. La tasas de retorno de las inversiones en deuda pública nominada en dólares, el 45% de los FAP está invertido en deuda o acciones nominadas en la moneda norteamericana, les ha generado a los fondos previsionales una caída de la rentabilidad en la moneda que los seguros deben pagar mañana sus prestaciones. La devaluación del dólar frente a esa moneda de pago futuro de jubilaciones y prestaciones ha llevado a que según las información divulgada por el BCU en la tarde de ayer, en agosto, la rentabilidad bruta anual en UR del conjunto del sistema haya sido inexistente e inclusive negativo en meses anteriores, ver la variable Nº 200 del cuadro de indicadores de la apertura de la Separata. La rentabilidad neta real anual proyectada según los resultados del último año móvil finalizado en agosto es negativa para todos los fondos administrados por cualesquiera de las cuatro AFAP que permanecen en el mercado. Importa informar que este deterioro brusco de la rentabilidad de las AFAP en la moneda que deben abonar a las aseguradoras para la prestación de los servicios difiere de la situación que tenían los Fondos en el pasado reciente. Si la proyección de rentabilidad neta real anual en UR se realiza a partir de los resultados del último quinquenio, el sistema presenta aún rentabilidades elevadas, superiores al 15%. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje