PROYECTO DE LEY DE CONCURSOS Y REHABILITACION EMPRESARIAL

Una de las iniciativas que apuntan a revolucionar el mercado y la cultura empresarial

Este proyecto era aguardado con singular expectativas en los ámbitos más enterados de la Justicia y el quehacer profesional que asiste la actividad empresarial. Incluso las dilatorias en el envío al Legislativo hacían presuponer la aparición de dificultades y resistencias prematuras en ámbitos sobre los cuales, la Ley en ciernes modifica comportamientos fuertemente instalados en la cultura empresarial nacional. Al fin, la semana pasada, el Consejo de Ministros envió al Poder Legislativo el proyecto de Ley de Concursos y Rehabilitación Empresarial, una iniciativa que el gobierno venía discutiendo desde el inicio mismo de su gestión, en cuya redacción han participado los especialistas probablemente más reconocidos en el tema, los doctores Olivera García, Rippe y Craimer conjuntamente con un equipo del Ministerio de Economía y Finanzas.

 

Contexto

El proyecto se suma a otros como el de Defensa de la Competencia que tiene media sanción de Diputados en la búsqueda de conformar un ámbito de competencia leal y defensa del consumidor con garantías que posibiliten la inversión de riesgo capaz de modificar las bases sobre las cuales se ha estructurado el mercado desde fines del siglo XIX. Todo el siglo XX ha transcurrido sin que las fuentes del derecho nacional lograran establecer un régimen de garantías en el relacionamiento de acreedores y deudores capaz de dinamizar la actividad del mercado.

Al igual que el proyecto que regula la competencia, el de concursos apunta a establecer un escenario sobre el cual las relaciones de mercado puedan organizarse con la necesaria transparencia y garantías.

Pero en particular, la iniciativa que se resume en el proyecto enviado el martes pasado apunta a modificar la cultura empresarial indicando a los empresarios que en la modernidad los mercados ya no son ni pudieran ser compartimientos estancos de los cuales no se sale sino con deshonra, quiebras o pérdida de riqueza social sino que es posible una movilidad ordenada capaz de acumular valor.

El concepto mismo de crisis es modificado. En la exposición de motivos del proyecto el Ejecutivo advierte que la «crisis es natural e inevitable en la economía de mercado». El proyecto se propone anticiparla, ordenarla y lograr que su desenlace cause la menor pérdida social y económica posible.

El proyecto tiene innumeras lecturas e inferencias sobre ámbitos culturales, legales, del financiamiento empresarial, de la participación de los distintos interesados en un negocio.

Busca generar mecanismos de anticipación y solución a dichas crisis. Es difícil que la Ley que alienta el proyecto en cuestión sea promulgada en el curso de esta legislatura pero seguramente su discusión legislativa será extremadamente didáctica. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje