TRANQUILIDAD Y ACEPTACION DEL DIAGNOSTICO OFICIAL EN EL CIERRE DE LAS XXI JORNADAS DE ECONOMIA DEL BCU

Lorenzo: "Somos políticos y no nos escudamos en tecnicismos"

Las XXI Jornadas de Economía del Banco Central finalizaron ayer con una mesa de discusión sobre «los principales desafíos de la política macroeconómica en el año 2007″ destacando una amplia coincidencia en un panel integrado por los economistas Gabriela Mordecki (IE/Udelar), Pablo Roselli (Deloitte), Adrian Fernández (CPA/Cinve), Fernando Lorenzo (MEF) y Javier de Haedo. Si lo destacable fue el acuerdo general sobre un estado satisfactorio de la economía, se advirtieron algunas incertidumbres acerca de cómo reaccionará la política y sus instrumentos en la «inevitable» etapa de baja del ciclo económico. De una u otra manera la consideración del tema fiscal se ubicó siempre en el centro de los diferentes enfoques que realizaban los panelistas respecto a los desafíos de futuro. Sin embargo importa destacar que no hay opiniones que discutan la elevada probabilidad de que la estabilidad se mantenga, al menos durante los próximos dieciocho meses. De Haedo fue quien señaló el principio demasiado temprano de un aumento del gasto que no ha dejado margen para generar reservas disponibles a los efectos de enfrentar eventuales shocks. La rendición de cuentas no tiene nada que ver con la calidad que tuvo el diseño del presupuesto quinquenal, dijo. «Pese a que no soy un fundamentalista partidario del gasto cero -advirtió el ex director de la OPP del gobierno del Dr. Lacalle- me preocupa que el gasto esté creciendo a razón del 14% frente a un incremento de los precios del 6%…» En un orden complementario pero esta vez referida a la política monetaria -la responsable de mantener la estabilidad de la moneda-, Pablo Roselli insinuó que pudiera no ser demasiado sano convivir con la inflación demasiado cercana.

El analista de Deloitte se refería así a la persistencia de riesgos inflacionarios que obligaban a que el mercado mantenga expectativas de inflación muy cercanas al techo de la banda de tolerancia, ubicada entre el 5% y el 7% para 2006 y el 4.5% y el 6.5% para el mediano plazo.

 

La estabilidad y la política monetaria

Una de las referencias a futuro asimilables a respuestas sobre la pregunta central que se le hacía a la Mesa -¿cuáles son los desafíos para 2007?- fue la potencia real que tiene la política monetaria para corregir eventuales desbordes inflacionarios. En el marco de escepticismo sobre la capacidad estabilizadora real de la política monetaria, se insinuó la posibilidad de trabajar más directamente sobre el control de los precios a partir de un manejo explícito del tipo de cambio. «Esto es lo que el mercado reconoce y considera realmente cuando se especula con el riesgo inflacionario: el manejo del tipo de cambio como ancla monetaria. Este o no disponible tal posibilidad incluyendo la del tipo de cambio fijo, es obvio que la preocupación no afecta el escenario. Ayer no se mencionó la disminución de la productividad del trabajo como un factor de riesgo inflacionario elevado como en otras oportunidades pero Adrián Fernández estimó que el gobierno no pude afrontar ningún tipo de reinserción internacional sin modificar la situación laboral actual.. *

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