Estiman 4,5% de crecimiento para la región con baja inflación y escaso déficit fiscal
Del análisis realizado por los técnicos del BBVA surge que se esperan altas tasas de crecimiento (4,5%), una inflación tolerable y moderada (5-6%), bajos niveles de déficit público (menor al 1% del PIB), y superávit en la cuenta corriente. Esta perspectiva se ajusta a los parámetros de comportamiento que se estima tendrá la economía de nuestro país durante este año.
Según el estudio, este cuadro de situación continuará vigente al menos durante este año y el próximo, aprovechando una coyuntura internacional muy positiva.
América Latina crecerá por tercer año consecutivo por encima del 4%, lo cual no es muy común y lo hace empujada por la pujanza tanto de Brasil como de México.
BBVA entiende que los riesgos que pueden correr estas economías subdesarrolladas se han mantenido bajo control. En particular destacan que la región ha superado las habituales turbulencias en los mercados financieros internacionales sin sobresaltos, dada la mejor posición estructural de partida, algo que cuatro años atrás no era así. Destaca el informe como elementos básicos que han permitido este pasado reciente y el futuro inmediato de crecimiento el mantenimiento de altas cifras de crecimiento mundial y condiciones de financiación favorables. A esta visión más optimista han contribuido decisivamente las mejores perspectivas sobre México, que recuperará tasas del 4% este año, y Brasil, que saldrá de la relativa atonía mostrada en 2005, mientras que el resto de las economías de la región muestra un fuerte dinamismo, entre ellas la de Uruguay. América Latina mantiene, por tanto, notables cifras de crecimiento, una situación que tendrá continuidad en los próximos trimestres –gracias a la persistencia de un entorno internacional favorable–, la mayor solidez de los fundamentos económicos internos y la ausencia de episodios de inestabilidad durante la celebración de los procesos electorales. Se destaca que el crecimiento económico mundial sorprendió positivamente en la primera mitad de 2006, incrementando el vigor mostrado en trimestres precedentes. La progresiva recuperación de Japón y el área euro ha mejorado el reparto de las fuentes de impulso económico, equilibrando los pilares del actual dinamismo global. Este contexto consolida una de las tres principales fuentes externas sobre la que se asienta el ciclo positivo de crecimiento en América Latina y contribuye al sostenimiento de otro de estos apoyos, los altos precios de las materias primas.
El informe recoge un alza esperada del índice de materias primas, denominado BBVA-MAP, superior al 20%, circunstancia que se producirá por tercer año consecutivo, con especial protagonismo del petróleo y el cobre. Con relación al último de los pilares de crecimiento en la región, la elevada liquidez mundial, existen motivos para pensar que no habrá significativas subidas adicionales de las tasas de interés en 2006, y, en todo caso, su impacto en la región será muy limitado.
Petróleo, una espada de Damocles
Dentro de un contexto internacional marcadamente positivo, uno de los principales focos de incertidumbre para los próximos trimestres es el comportamiento del precio del petróleo.
Los altos valores alcanzados por la cotización del crudo generan una creciente preocupación sobre la aparición de mayores presiones inflacionistas en los países desarrollados. Los recientes acontecimientos en Oriente Medio han añadido mayor presión al mercado petrolero, reafirmando que, teniendo en cuenta también los episodios en Corea del Norte e Irán, «el entorno geopolítico manda sobre los fundamentos, ya que la oferta es hoy suficiente para abastecer la demanda», explicó Giovanni di Placido, nuevo economista jefe para América Latina y Mercados Emergentes de BBVA. Por este motivo, el informe señala que el precio del crudo seguirá una senda descendente y se situará progresivamente en una banda de US$ 50 a US$ 60 a finales del próximo año. *
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