Se concretó el mayor adelanto de pagos al FMI, lo que mejora costos, perfil y condicionalidad de la deuda
El pago fue integrado con el monto tomado en el mercado internacional del crédito privado la semana pasada por U$S 500 millones a lo cual se le agregan U$S 416.4 millones provenientes de los activos de reserva del Banco Central.
En conferencia de prensa realizada en la tarde de ayer, el ministro Danilo Astori y el presidente del Directorio del Banco Central, Walter Cancela informaron la operación encuadrada en los objetivos de optimizar costos financieros, mejorar el perfil de vencimientos de la deuda y disminuir la condicionalidad de los contratos.
El ahorro efectivo logrado se aproxima a los U$S 15 millones como consecuencia de una disminución de la tasa a la cual estaba contratada la deuda, 8,22%, y el costo que para Uruguay tienen los recursos utilizados -8,02% de la ampliación del Bono 2022 y un costo de oportunidad de las reservas de aproximadamente un 5%.
El FMI recepcionó la decisión del gobierno uruguayo en un comunicado liberado por su oficina de prensa en la noche de ayer, en la cual el director del FMI, Rodrigo de Rato felicitó a la Uruguay por la decisión y la administración de la deuda, «lo cual dice el comunicado es un reflejo del fortalecimiento de la posición externa del país y otras medidas exitosas…». Uruguay está en condiciones de utilizar el crédito amortizado si lo cree conveniente y los saldos deudores con el organismo se reducen a los aproximadamente U$S 1.100 millones de dólares.
La conveniencia
La conveniencia de amortizar deuda con los organismos multilaterales había sido cuestionada en oportunidad de la amortización previa y fueron reiteradas en la previa inmediata a que se conociera la operación de ayer. El ex ministro Alfie había cuestionado el pago adelantado a organismos como el BID y el BM fundándolo en las dificultades que tuvo el gobierno para finalizar los proyectos a partir de los cuales la administración anterior pensaba renovar en vez de cancelar algunas línea de créditos. En otra línea de argumentación, en este caso referida al adelanto de los pagos al FMI, el senador Alfie entendía que la mejora de los costos no sería tan evidente.
Desde sectores de la izquierda las críticas se concentraban en la conveniencia de seguir amortizando deuda social como destino alternativo de los fondos.
La especulación sobre las motivaciones del adelanto habían comprendido también la necesidad del gobierno de mejorar su capacidad de negociación de las metas condicionales, en general reformas estructurales comprometidas por el gobierno como garantía de sustentabilidad del crecimiento y la mejora de la competitividad de la economía con sus secuelas de liberación de los recursos necesarios para realizar los pagos en tiempo y forma. La dilación del cronograma de las reformas que se está observando le daría cierto peso a esta argumentación.
Por último, el gobierno parece haber logrado un posicionamiento externo muy mejorado que le permitiría emitir deuda en pesos y, eventualmente, aproximarse a un investment grade que disminuyera en proporciones aún mayores los costos futuros del financiamiento.
Astori precisó que el monto de dinero adelantado al FMI «equivale, aproximadamente, a la mitad de nuestras obligaciones totales con el Fondo Monetario Internacional, quiere decir que en términos aproximados estamos cancelando ahora unos 900 millones de dólares y quedamos debiendo una cifra cercana a los 1.000 millones de dólares».
Agregó que estos ahorros han sido asignados al financiamiento de la reciente Rendición de Cuentas y «estamos hablando aproximadamente de unos 40 millones de dólares, sumando estos 15 que yo estoy comentando en este momento».
El secretario de Estado expresó que «hoy el país queda sin restricciones financieras de corto plazo, sin apremios financieros de corto plazo, y por lo tanto con un escenario absolutamente sereno para realizar las operaciones financieras más convenientes». *
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