Nafta más cara en la frontera argentina a partir del 15 de agosto
Argentina decidió que será a partir del 15 de agosto, cuando las gasolineras de la frontera de ese país, comiencen a cobrar más caro naftas y gasoil que vendan a vehículos con matrícula extranjera.
La decisión se ha convertido en otro punto de enfrentamiento dentro del Mercosur y si bien es considerada positiva por Uruguay, Chile elevó una serie de protestas por el tema.
La iniciativa del gobierno de Kirchner se había tomado el pasado 10 de julio y se debía a que camiones y automóviles de Chile, Uruguay y Brasil cargaban combustible en las estaciones argentinas que se encuentran sobre la frontera, por la fuerte diferencia de precios.
En el caso de Uruguay las ventas en las estaciones de servicio ubicadas en Paysandú, Salto y Fray Bentos cayeron más de la mitad, mientras se denunciaba que en algunos lugares de las ciudades mencionadas había depósitos de combustible que había ingresado al país de contrabando y que ponía en peligro a gran parte de la población.
El gobierno argentino señaló que el fuerte contrabando que se estaba registrando hacia Chile y Uruguay ponía en peligro el abastecimiento en varias localidades argentinas. En declaraciones a la agencia de noticias Telam, el ministro de Planificación, Julio De Vido, dijo que la medida de modificar los precios de los combustibles en la frontera entrará en vigencia el 15 de agosto. Indicó que la medida no es contra las naciones vecinas y se implantó para desarticular el contrabando que se había generado y preservar el normal abastecimiento de las localidades fronterizas.
En Argentina los combustibles son más baratos porque están «tarifados» por el gobierno, en una política que ha perjudicado a las empresas petroleras.
Para que se tenga un ejemplo, mientras que un litro de gasoil vale U$S 0,92 (al igual que en Brasil y Chile), en Argentina cuesta U$S 0,48 ($ 11,40).
Pero la decisión argentina tuvo diferentes repercusiones. En Uruguay, la estatal petrolera Ancap consideró la decisión como positiva, ya que espera poder recuperar centenares de clientes que había perdido en el litoral.
Pero la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, dijo que era «incomprensible» la medida tomada por el gobierno de Kirchner.
No obstante se aclaró que la medida era opcional, o sea las empresas podrían decidir si a los extranjeros le venden más caro o no los combustibles.
No obstante esto, aún hoy día no está muy claro si será opcional u obligatorio. *
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