SE PIENSA QUE TODOS HAN LOGRADO SUS REIVINDICACIONES BASICAS

Hay un principio de acuerdo para aprobar la reforma tributaria y trasladar la discusión del resto de las reformas para 2007

No se descarta que entre hoy y el viernes pueda arribarse a un acuerdo en la bancada parlamentaria que permita al gobierno asegurar la aprobación de Reforma Tributaria antes que finalice setiembre. El acuerdo está siendo elaborado, sin intervención directa del ministro de Economía ni del ministro de Ganadería y Agricultura, quienes sin embargo se mantienen enterados de los lineamientos principales del acuerdo. Este se basaría en contemplación de las principales reivindicaciones introducidas por la bancada oficialista al proyecto original con excepción de dos o tres puntos cuya consideración, se entiende, desnaturalizarían la esencia de la Reforma, como la eventual alteración de la fuente nacional de renta o, alteraría los equilibrios mínimos de imposición a la renta proveniente del capital y el trabajo afectando uno de los principios de la Reforma: el estímulo de la inversión. Este sería el caso de un eventual corrimiento en los mínimos del monto imponible del impuesto a la renta de las personas físicas.

 

Perfiles satisfechos

El acuerdo presupone que todos los sectores integrantes de la bancada han logrado sus reivindicaciones básicas y en tanto pueden sentirse efectivamente copartícipes en la elaboración de la primera reforma estructural del gobierno de izquierda. El acuerdo se basaría, además, en la necesidad de generar una señal de coherencia impostergable frente al aumento de la inquietud e incertidumbre sobre la capacidad del gobierno de gestionar soluciones complejas. Si bien, en el equipo económico se entiende que las modificaciones que se conceden afectan fuertemente el proyecto original, en una visión continental de las dificultades que tiene la aprobación de cualquier modificación estructural de la imposición, la eventual homologación de la reforma supondrá el inicio de una dinámica de correcciones sucesivas que también estuvo planteada como condición de realismo político en la promoción original del proyecto. El acuerdo implica una rápida aprobación en la Comisión de Hacienda y un tiempo de debate razonable en la Cámara de Diputados mientras el Senado insume lo que resta de julio y agosto en el tratamiento de la rendición de cuentas.

 

Eventual participación nacionalista

El compromiso posibilitaría incluso alguna incorporación de sugerencias de la oposición, por ejemplo la posibilidad de incorporar explícitamente la mención de que cualquier aumento mayor al previsto de la recaudación sea utilizado directamente para disminuir las tasas del impuesto al valor agregado. Esta variante pudiera ser introducida en el debate con la participación explicíta del diputado Jorge Gandini, quién sugiriera dicha posibilidad en el debate organizado por Colegio de Contadores a principios de junio pasado. Ello implicaría el compromiso de no abrir el debate en el Senado a los efectos de poder completar la sanción de las dos cámaras antes de que finalice el plazo solicitado por el gobierno al FMI en las modificaciones de los compromisos «estructurales» del acuerdo y que el organismo multilateral aceptara con la aprobación de la cuarta revisión del programa, a fines de junio pasado. Importa consignar también que con el acuerdo y la aprobación de la Reforma Tributaria, el gobierno trasladaría para el próximo año el resto de las reformas tributarias en discusión sin generar más presión sobre el cuerpo legislativo y su propia bancada. *

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