Comenzó a regir acuerdo argentino-boliviano por el gas natural
En el Ministerio de Economía argentino se trabajaba contrarreloj para definir una fórmula que grave las exportaciones de gas de manera de compensar «la incidencia exacta» del aumento con las ventas a terceros países, según la definición del propio ministro de Planificación Federal, Julio de Vido. Los primeros cálculos que derivan de esa definición pueden implicar un alza para Chile de casi el 100% respecto al precio promedio que paga en la actualidad de 1,8 dólares por millón de BTU (Unidad Térmica Británica).
Pero los números restan inciertos y dependen de una complicada fórmula aún bajo estudio en la que «el precio final da entre 3,2 y 3,4 dólares por millón de BTU», según una fuente del gobierno.
«El tema está a la firma de la ministra de Economía, Felisa Miceli, que está haciendo los últimos análisis junto con técnicos de Aduana y asesores legales», aclaró De Vido.
Según el convenio firmado con Bolivia el 29 de junio pasado, Argentina paga desde este sábado a razón de 5 dólares por millón de BTU los casi 7 millones de metros cúbicos diarios de gas que importa desde ese país, volumen que representa cerca del 5% del gas que consume.
Pero el acuerdo, por 20 años, implica variaciones tanto en el volumen importado que podrá ser ampliado hasta en 20 millones de metros cúbicos diarios como adecuaciones del precio, elementos que deberán tenerse en cuenta en la fórmula que establezca Economía respecto a las exportaciones.
Sólo por el 2006
El precio de 5 dólares por millón de BTU regirá sólo hasta finales de este año, lapso en el que se definirá una fórmula de ajuste que contemple, entre otras variables, las fluctuaciones del precio internacional del petróleo, actualmente en su máximo histórico.
El aumento se traduce en un desembolso adicional de unos 110 millones de dólares anuales, que deberán reingresar a las arcas del Estado vía impuestos a las exportaciones de gas hacia Chile, Brasil y Uruguay.
Pero Chile importa unos 15 millones de metros cúbicos diarios, contra 0,5 de Uruguay, mientras Brasil no está comprando.
Además Chile depende en casi un 100% del gas argentino con el que produce el 47% de su energía eléctrica.
La presidenta chilena, Michelle Bachelet, anunció días atrás que abordará el tema con su par argentino, Néstor Kirchner, durante la cumbre de presidentes del Mercosur que se realizará el 20 y 21 de este mes en la provincia argentina de Córdoba (700 km al noroeste de la capital argentina).
Al tema del gas se suma la decisión del gobierno argentino de elevar el precio de la gasolina para vehículos extranjeros en los puntos de aprovisionamiento situados en zonas de frontera.
Se trata de una medida dispuesta para impedir que los vehículos de países vecinos se surtan de gasolina en territorio nacional a precios inferiores de los que rigen en sus propios países.
El titular de la comisión de Relaciones Exteriores del Parlamento chileno, Jorge Tarud, advirtió ayer sobre la «molestia» que generaron estas medidas en el gobierno de Chile, donde se llamó a un boicot turístico contra Argentina. «Hay en estas medidas una intencionalidad de parte del gobierno argentino. Estamos sentidos, dolidos y molestos», dijo en diálogo desde Chile con Radio Rivadavia.
«Estamos defraudados por la forma displicente de actuar del presidente argentino. La integración queda sólo para los discursos bonitos, pero no en la práctica. Las señales que nos da Kirchner no son las mejores», sostuvo.
Sus declaraciones están en línea con las vertidas por el canciller chileno, Alejandro Foxley, quien acusó al gobierno argentino de tener «un doble discurso en materia de integración». *
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