COMENZO LA PRIMERA ZAFRA DE CAÑA DE AZUCAR DE ALUR

Productores cañeros acuerdan pago de deuda con fideicomiso del BROU

Más allá de pequeños inconvenientes de orden técnico que surgieron con una caldera, el comienzo de la primera zafra de caña, o mejor dicho de su procesamiento industrial, fue considerado todo un éxito por Raúl Sendic, quien está instalado hace ya unos días en Bella Unión. Lo que más destacó el presidente de ALUR y vicepresidente de Ancap fue la presencia durante tres días en Bella Unión de funcionarios de Carfisa, el fideicomiso del BROU, quienes se instalaron en ALUR y atendieron, «uno a uno, caso a caso a los productores cañeros endeudados. Se trata de alrededor de 130 que no han dejado de producir en todo este tiempo». Sendic precisó que actualmente son más de 300 productores, muchos de ellos pequeños, con 10-15 hectáreas. «Esta presencia causó gran impacto entre los productores, que reaccionaron muy bien. Se analizó caso a caso y se acordó una solución de pago a su endeudamiento, con un plan que contempla que ALUR opere como agente de retención».

Sendic reconoció que lo que se busca es que los productores vuelvan a ser sujetos de crédito, ya que hasta el momento era Ancap la que les proporcionaba los fondos para poder cultivar.

 

Las calderas

Actualmente el ingenio cuenta con dos calderas que fueron reacondicionadas durante estos meses. A la caldera más poderosa se le sustituyeron 200 tubos, de todas maneras sufrió ahora un desperfecto que la tuvo parada durante tres días, durante los que se le cambiaron 30 tubos más, lo que permitió que se continuara desde el miércoles procesándose unos 1.700 kilos de caña de azúcar, «hasta ahora todo va normal por suerte porque nos había preocupado bastante la rotura», confesó Sendic.

Informó que hoy llega un técnico de Brasil que viene directamente a Bella Unión vía aérea para asesorar y trabajar conjuntamente con los uruguayos para mejorar el funcionamiento. La idea es continuar trabajando unos 20 días más, para por dos jornadas continuar sustituyendo tubos y continuar hasta octubre. El costo de los arreglos exigirá una erogación que oscilará entre 150 y 200 mil dólares.

Sendic adelantó que se prevé incorporar una tercera caldera para la próxima zafra, que sea más potente, con lo que se podrá generar energía eléctrica –unos 15MW– que se venderá a UTE, ya que el ingenio consume unos 3-4 MW. «Como la zafra nuestra siempre es en invierno a UTE le vendrá bien la energía que le podamos vender», acotó.

 

La zafra

La previsión de zafra para este año, que será estrictamente azucarera, es de 20.000 toneladas, pero como el cupo de ALUR llega a 36.000 toneladas, para 2006 se importará crudo brasileño para procesarlo y completar la cuota.

Para el año 2007, que ya será una zafra sucroalcoholera, se prevé completar la cuota con 6.000 hás. plantadas y que quede un remanente para comenzar con el alcohol. Al otro año, cuando se llegue a las 10.000 hás. plantadas, «cubriremos la demanda nacional sucroalcoholera». Al no existir actualmente una demanda de alcohol, Sendic destacó que los primeros volúmenes producidos «nos permitirán realizar tranquilos las primeras pruebas de mezcla con las naftas en La Teja».

El alcohol se trasladará desde Bella Unión hidratado y se deshidratará en la refinería para su mezcla. Todo este proceso industrial generará unos 3.500 puestos de trabajo en total, a los que deben sumarse los actuales 1.500 puestos de trabajo en el sector agrícola y que a medida que se sumen hectáreas de plantación, aumentará. El proceso previo de recomposición de la infraestructura industrial, que incluyó entre otras cosas la recomposición de las calderas y del trapiche, insumió un millón de dólares.

En su discurso del 28 de julio, al iniciar oficialmente la zafra, Sendic adelantó que se ha trabajado con la idea «del agregado del valor local, considerando que esta empresa debe buscar sus suministros aquí, en el área, en la zona, en la región, para mejorar el impacto del proyecto y mejorar el nivel de vida y el bienestar de la población de Bella Unión». Mencionó, por ejemplo, que los uniformes de los trabajadores de ALUR se elaboraron por cooperativas de mujeres de la zona. Asimismo se arrendaron mil hectáreas de tierra para, en coordinación con el Instituto Nacional de Colonización y con Uruguay Rural, instalar a pequeños productores y trabajadores, «de manera de tener un área controlada por la empresa que nos permita la extensión de la plantación y que permita a pequeños productores y trabajadores tener también derecho y posibilidad de planta de caña de azúcar y ser proveedores de este ingenio». La construcción de la destilería, con el apoyo de capitales venezolanos, comenzará en este segundo semestre. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje