Con dificultades crecientes Uruguay busca su lugar en la negociación internacional
Uruguay ha ingresado en la recta final de las negociaciones multilaterales de comercio sin convicción aparente acerca de cual serán sus ambiciones y ubicación formal para ganar terreno en el mercado internacional de bienes y servicios. El país parece haber ingresado en la compleja zona de definiciones sin que los Ministerios involucrados en la negociación internacional den señales claras respecto a la estrategia del país en las negociaciones en curso. Según los trascendidos, la delegación que trabajó los días pasados con los técnicos norteamericanos en Washington habría concordado con los delegados del Departamento de Comercio una estrategia de aproximación a la reunión de la Comisión bilateral que se reunirá en octubre próximo en Montevideo sobre la base de que ambos países están dispuestos a ultimar este año un acuerdo comercial cuyas características aún no aparecen claras pero que, quizás, pudieran ser definidas con cierta precisión en una videoconferencia a realizarse en los próximos días entre autoridades de los dos gobiernos.
De cualquier manera, importa saber que de las metas que el gobierno uruguayo se planteé dependerá también las estrategias sectoriales de cadenas agroindustriales interesadas en llegar lo más rápidamente posible a un acuerdo tipo el que Uruguay realizara con México y que les permita planificar inversión y desarrollo sobre la base de contratos de acuerdos que cuenten con la irreversibilidad de un acuerdo comercial formal. Observado el tema desde los sectores exportadores «ofensivos», como el citrícola, la definición de esa estrategia pasa a ser vital para definir las conductas empresariales en un momento especialmente delicado.
EEUU habría recreado su interés en avanzar en un acuerdo similar al que ha realizado con Colombia y Perú, los cuales reproducen con escasas modificaciones las modalidades de la negociación del TLC con Chile o los países centroamericanos incluyendo a Costa Rica. Uruguay habría expresado su intención de arribar a un acuerdo similar al logrado con México contando con la facilidad de que, prácticamente la mitad del recorrido de la extensa negociación en los casos precedentes ya está resuelta; Uruguay ya tiene recorrido prácticamente un cincuenta por ciento de la ruta dado que cuenta con un tratado de protección y estímulo a las inversiones que, ni Uruguay ni EEUU tendrían interés en revisar a no ser en aspectos marginales.
En Ginebra, con los 20 o con Cairns
Entre hoy y el domingo, si es necesario, con la presencia de jefes de delegaciones y ministros, se realizarán una enorme cantidad de negociaciones tendientes a proveer propuestas en términos ya formales sobre «cajas de recepción» abiertas en sendos documentos presentados por los jefes de los grupos de negociación del comercio agrícola, bienes y servicios. La negociación particularmente vital para los intereses uruguayos es la agrícola. En una convocatoria realizada el miércoles pasado, Pascal Lamy el director general de la OMC sugirió que un fracaso de la negociación en esta etapa, cuando ya todos los plazos están vencidos determinaría un fracaso prácticamente irreversible para el mandato de Doha. La negociación abarca desde la reducción arancelaria, el número y el trato de los productos sensibles y especiales, conjuntamente con el tratamiento de un tema especialmente riesgoso para los intereses de los países netamente exportadores, el mecanismo de salvaguardia especial, una cláusula de protección potencial generalizable que pudiera generar una amenaza letal para cualquier proyecto de desarrollo basado en el crecimiento con base exportadora. Otros temas muy conflictivos como las ayudas internas también estarán en discusión en estas horas. Hasta ayer Uruguay tenía en Ginebra tan sólo la delegación corriente, a la cual se le sumarían miembros de la embajada en EEUU.
Uruguay está participando en el Grupo de los 20, un conjunto de países con intereses demasiado amplios, que lidera Brasil. El Grupo de Cairns habitación tradicional de países exportadores netos de productos agroindustriales de clima templado como Uruguay se ha desdibujado en los últimos tiempos y Uruguay ha preferido adscribirse al grupo ampliado en el cual sólo parece tener incidencia a través de Brasil y Argentina
(*) «Más tarde será demasiado tarde» Pascal Lamy en Ginebra*
Te recomendamos
quejas
Empresarios reclaman ante OIT que Consejos de Salarios no fijen las condiciones laborales
La inclusión de Uruguay en la lista negra de la OIT (ya había ocurrido en 2019) responde a una queja empresarial por la ley de 2009. Mientras el gobierno la califica de “desmesurada”, el ministro Juan Castillo destaca el valor del diálogo...
Compartí tu opinión con toda la comunidad