Aumenta la preocupación por el financiamiento
A esta tendencia se le agregó en los últimos días un incremento de los retornos de las letras en dólares indicando en este caso que la percepción del riesgo se había extendido a la comercialización de los instrumentos en dólares.
Comenzaban a llegar a Uruguay los temores que había generado el 10 de mayo cinco días antes la decisión de la FED de elevar su tasa básica al 5%. Unos días después, la explicación de ese aumento que brindara la Reserva Federal multiplicó los temores sumiendo a los mercados de riesgo y cambios en una fuerte especulación sobre la capacidad de la FED para producir un aterrizaje suave de la economía norteamericana a un crecimiento más sustentable.
Luego, nuevos indicadores fueron incorporando más riesgo sobre una eventual profundización de la política monetaria que en EEUU se basa en el manejo de la tasa de interés.
La consolidación del precio del petróleo en el eje de los setenta dólares y un aumento difícil de ponderar del precio de la gasolina conjuntamente a una perspectiva de aumento de las tasas de interés más elevadas que lo estimado, situó la preocupación por el riesgo en un nivel sin precedentes en los mercados centrales y, naturalmente, los impactos se multiplicaron en los mercados periféricos. Desde mediados de mayo, los grandes administradores de fondos y la banca de inversión aconsejan la salida temporal del capital de los mercados con mayor potencial de riesgo.
Aumenta la tasa
La consecuencia inmediata para Uruguay es un aumento de la tasa de interés y algunas dificultades agregadas en el mercado de crédito privado. Naturalmente en estas condiciones el país ya no tiene la comodidad de hace unos meses para continuar con su programa de reconversión de la deuda pública.
Empero, el efecto más preocupante derivado del cambio de las condiciones internacionales consiste en la contracción del crédito interno, una variable que desde los últimos meses del año pasado había comenzado a revertir las expectativas que tenía el equipo económico al respecto. La ampliación del crédito bancario no sólo no aumentaba sino que en el primer trimestre del año descendió.
Según la superintendencia de instituciones financieras del BCU si se corrige la variación de los créditos por variación de tipo de cambio, créditos castigados y las contrapartidas de draw back 1/, el crédito otorgado por el sistema financiero al sector privado en el primer trimestre se observa una disminución neta de veintiún millones de dólares en el período. Presumiblemente, en el reporte de la actividad financiera del corriente mes se podrá observar con más cercanía la evolución del crédito. Paralelamente, en los cinco primeros meses del año, la circulación de instrumentos de crédito del sector privado para el mediano y largo plazo en el otro brazo del sistema financiero, el mercado de valores se mantiene estancado en los U$S 393 millones luego que un año atrás, los montos de circulación de estos instrumentos superaba los U$S 625 millones.
El efecto desconfianza del trámite reformista
La complicación que ha tenido la discusión final de la reforma tributaria le ha agregado dificultades a la conducción económica para desgravar la renta de los fideicomisos financieros, una de las medidas insistentemente demandada para dinamizar el financiamiento de la inversión para empresas que tienen dificultades en financiar sus inversiones en el sistema bancario. Ello ha dificultado la intención de las empresas de financiar sus inversiones antes que se produjera una contracción mayor del crédito y los aumentos de la tasa de interés que ya ha internalizado plenamente el mercado uruguayo.
La preocupación de los asesores financieros de las empresas, compartida por las autoridades económicas consiste en la profundización de los problemas del crédito si es que persisten las adversas condiciones del mercado internacional y las reformas no logran abrirse paso rápidamente desplazando la incertidumbre y desconfianza que se mantiene en el seno del mercado uruguayo. *
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