Empero, a Uruguay se le han venido acumulando los problemas del relacionamiento internacional y comercial en una agenda muy apretada y que tiene como referencia la negociación de ronda Doha. Usualmente este tipo de reuniones y acuerdos se aceleran en Ginebra dado que los cronogramas tienen hitos de importancia que deben ser cumplimentados antes de las vacaciones de agosto.
Uruguay está desencajado de su tradicional vÃnculo con los agrupamientos que ha tenido porque, entre otras cosas, ellos se realizaban a través o con Brasil. Los negociadores uruguayos están lejos de Itamarati y el equipo asignado en Ginebra ya no tiene incidencia en los diferentes acuerdos, negociaciones bilaterales, intercambios y planeamiento estratégico.
El 5 de junio en Montreal el Director General de la Organización Mundial del Comercio, Pascal Lamy advirtió que “las consecuencias del éxito o el fracaso de la Ronda Doha son cruciales para los medios empresariales… -agregando que- “en todas las esferas, la presente Ronda es más profunda, más extensa y más equitativa” que las precedentes. Lamy está urgiendo a los paÃses de decisión determinante a avanzar más rápidamente y en ese contexto de aceleración comienzan a producirse hechos de los cuales Uruguay parecerÃa estar alejado. El próximo lunes el coordinador del grupo de negociación agrÃcola debe presentar un informe sobre las modalidades en el área, o sea un esquema general de las ofertas que se realizan en materia de apertura y equidad del comercio agrÃcola. Allà es probable que Brasil, paÃs que cada vez tiene menos afinidades objetivas con los intereses de paÃses exportadores netos de commodities agrÃcolas como Uruguay- y que integra el “grupo de los 33″ mantenga una posición ambigua, difÃcil de ser seguida al menos como referencia por Uruguay. Brasil, a diferencia de las ruedas previas, tiene en esta intereses más vinculados a la negociación de accesos y cupos, servicios, propiedad intelectual, y que incluye entre otras cosas su disposición a aceptar la petición de instituir salvaguardias toda vez que las importaciones de productos agroalimentarios superando el 5% del perÃodo precedente afecten los equilibrios de los paÃses involucrados.
Esta amenaza es fuerte y pudiera generar una nueva confrontación dentro del ya alicaÃdo bloque en el cual Uruguay negociaba tradicionalmente sus intereses comerciales en la negociación multilateral. *
J.J.
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