Afirman que no se han realizado los debidos estudios por parte de la CFI en Río Negro
El Centro de Investigación Forestal Internacional, Cifor, con sede en Indonesia, una organización dedicada a la investigación forestal internacional elaboró un informe sobre ciertas debilidades que detecta en el mercado forestal mundial y en particular en la propuesta de Botnia para nuestro país.
El informe del Cifor comienza por advertir que para satisfacer la creciente demanda mundial de papel, los analistas estiman que las empresas invertirán 54 mil millones de dólares más hasta 2015, «la mayor parte en Brasil, China, Indonesia, Uruguay y los países bálticos».
Agrega que los bajos costos de la madera son un factor importante de la expansión del sector en estos países ya que la madera representa hasta un 60% de los costos directos de los productores de pasta en EEUU y Europa.
El informe del Cifor que se basa en 8 años de investigación, revela que los bancos y otras instituciones financieras suelen realizar solamente las diligencias mínimas para evaluar el otorgamiento de los préstamos ya que no disponen de especialistas y se basan en las propias previsiones de las empresas interesadas por lo que «los proyectos de fábricas de pulpa a menudo suponen un riesgo financiero mucho mayor de lo que los inversores imaginan».
El papel de la CFI
Los uruguayos conocemos bien la CFI, la Corporación Financiera Internacional, entidad crediticia del Banco Mundial, que es la que desembolsará, o no, los préstamos para Botnia y Ence.
Según el informe de Cifor las valoraciones que exige la CFI «son a menudo demasiado generales» y «a veces» disuaden a los bancos privados de hacer su propias valoraciones. Considera también que en el caso de Uruguay «se aprobaron sin las valoraciones medioambientales y sociales adecuadas, como resultado los inversores podrían llegar a perder cientos de millones de dólares» para agregar que el informe presentado por Botnia «está muy por debajo de lo que debería ser una evaluación adecuada de la fábrica».
David Kaimowitz, director de Cifor, aseveró que «las entidades financieras que apoyan estas fábricas no anticiparon los grandes problemas a los que se enfrentan y los proyectos se encontraban en una fase avanzada con la participación del Banco Mundial y la CFI antes de que estas instituciones solicitaran una Valoración Medioambiental». Advirtió también que a menudo la forestación desplaza comunidades y altera la vida de las comunidades generando conflictos sociales, a lo que debe agregarse que las fábricas de pasta y papel también pueden contaminar el agua y el aire cuando no operan con los debidos controles de residuos y emisiones.
El entusiasmo de los inversores por el sector de la pasta de papel se basa en la demanda aparentemente insaciable de China que se calcula alcanzará los 68,5 millones de toneladas en 2010. Este entusiasmo, agrega el informe, ha llevado a los inversionistas a hacer caso omiso de las exageraciones de las compañías papeleras que buscan captar fondos para responder a la creciente demanda.
Por otro lado el Cifor se sorprende de que «las instituciones financieras han demostrado una sorprendente falta de interés por entender cómo las empresas papeleras que solicitan préstamos pretenden conseguir madera barata, «algunas de las fábricas han sobreestimado la oferta disponible en las plantaciones madereras». *
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