LOS ECONOMISTAS ALBERTO BARREIX Y JERONIMO ROCA, QUE PARTICIPARON EN LA ELABORACION DEL PROYECTO, DEFIENDEN LA IMPLEMENTACION DE UN IVA UNICO DE 17%

Con la reforma impositiva propuesta "se debe de mantene la presión tributaria" para asegurar la sustentabilidad fiscal

Alberto Barreix y Jerónimo Roca fueron dos de los técnicos que participaron en la redacción del proyecto de reforma tributaria que está a estudio del Parlamento, y elaboraron dos informes sobre el tema, donde dan a conocer su opinión sobre los puntos principales de este proyecto, del cual se indica «lejos de ser confiscatorio, el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) propuesto tiene un efecto modesto en la distribución del ingreso».

En el informe se indica que «la mayor preocupación radica en que Uruguay se encuentra en la fase ascendente de un ciclo en condiciones excepcionalmente favorables».

En el mundo actual, han coincidido los intereses más bajos de los últimos cuarenta años, el dólar (moneda del endeudamiento público) más devaluado de los últimos veinticinco años, los precios de commodities (materias primas) más altos de los últimos treinta años y el mayor crecimiento conjunto en los últimos 60 años de los socios comerciales (Argentina, Brasil y Estados Unidos).

Dado que el gasto se concentra en aproximadamente 14% del PBI en pasividades, 6% en intereses y 9% en remuneraciones públicas (85% de la recaudación), «el margen de ajuste ante una caída de actividad es extremadamente reducido, exceptuando un ajuste tributario. Si no se prevé de inmediato, vía presupuesto, un control anticíclico del gasto público, más allá de la discusión sobre su validez, esto puede poner presiones sobre el diseño de la reforma que se propone».

Esto lleva a que «para asegurar la sostenibilidad fiscal es necesario (aunque no suficiente) que la recaudación producto de la reforma sea equivalente a la actual en porcentaje del PBI, es decir, que se mantenga la presión tributaria», señalan Barreix y Roca.

 

Iva del 17%

Uno de los temas fundamentales es con respecto al IVA, ya que tanto Barreix como Roca coinciden en que se debería impulsar una tasa única del 17%, en vez de las dos que se proponen (IVA mínimo de 10% y el máximo de 22%).

La propuesta de generalización a 17% es para facilitar su administración y el combate a la evasión.

La reducción de la tasa al 17% y la eliminación del Cofis, que también se incluye en la propuesta, implica una reducción del 35% de la tasa conjunta IVA-Cofis (26%, 23% de tasa básica más 3% de Cofis). Otro elemento importante es que en el caso de la tasa mínima no hay aumento ya que hoy se suman para los bienes 14% de IVA y 3% de Cofis.

Curiosamente, la propuesta de bajar el IVA al 17% y generalizarlo en un tasa única, no tuvo andamiento, y el equipo económico prefirió al final mantener dos tasas (10% y 22%).

En este sentido hay un punto que los dos economistas reconocen: el IVA generalizado al 17% es, ligeramente más regresivo que el IVA actual, pero que la reforma tributaria en su conjunto es progresiva.

Uruguay, es uno de los países pioneros en su aplicación, pero tiene el IVA más alto de toda América Latina: 26,1% (23% de tasa básica más 3% del Cofis). La recomendación de Barreix y Roca es una tasa única de IVA 17%, y la eliminación del Cofis, con exoneraciones para los servicios de educación, salud, de intermediación financiera, arrendamiento de inmuebles y los combustibles hoy exonerados (naftas, diesel oil y queroseno). Este IVA propuesto recaudaría aproximadamente lo mismo que el IVA actual, un 9,6% del PBI.

«En conclusión, el gobierno ha propuesto mantener un IVA con dos tasas (básica 22% y mínima 10%) y levantar algunas exoneraciones. La ligera superioridad de esta propuesta desde el punto de vista de la equidad respecto a un IVA generalizado de tasa única al 17%, a nuestro criterio no compensa renunciar a las ventajas que presenta este último.

La introducción del impuesto a la renta personal, que financia con equidad (horizontal y vertical) la eliminación del Cofis, brinda una oportunidad histórica de rebajar significativamente y unificar la tasa de IVA con ganancias netas para los deciles más pobres, simplificando el impuesto y facilitando su cobro por parte de una Administración Tributaria débil. Esta oportunidad histórica no se ha aprovechado», concluyen sobre este tema los economistas.

 

Sector agropecuario

En materia del sector agropecuario, se recomienda mantener la imposición tal como está. Barreix y Roca explican que el sector agropecuario es el cimiento del desarrollo económico del Uruguay y si bien su participación en el PIB es modesta, en torno al 10%, más del 60% de las exportaciones son de base agropecuaria.

Se señala que el sector fue discriminado por décadas mediante el manejo de tipos de cambio múltiples y para compensarlo, «equivocada e insuficientemente», desde fines de los 90 se le otorgaron una serie de ventajas, la mayoría tributarias, como la exclusión de sus activos (tierra) del impuesto al patrimonio y la rebaja de los aportes patronales a la seguridad social. Debido a diversas razones, mayormente de técnicas impositivas, se recomienda mantener el sistema actual (IVA en suspenso, IRA e Imeba) y cuando se produzca, a los tres años de su vigencia, un ajuste al nuevo sistema tributario propuesto, se deberá considerar la eliminación del Imeba y la obligatoriedad de tributar por renta real (o monotributo, en el caso de los pequeños productores). *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje