El viaje, el instrumento más potente

Ayer en México, el presidente Vázquez avanzó un poco más en la caracterización de debilidad del Mercosur, expuesto ahora a una negociación bilateral entre Argentina y Brasil que ha dejado absolutamente afuera de la conversación a Uruguay. De alguna manera, la definición de la «neutralidad» de Brasil no pasó desapercibida para Vázquez, dispuesto a utilizar el viaje al norte como uno de los instrumentos más poderosos con los que cuenta para intentar, al menos, mantener una mínima capacidad de negociación en la región.

Ese viaje que ya tiene una extensión programada hacia otros hitos de la negociación comercial con los EEUU, que no son desconocidos para Brasil, está siendo utilizado por el presidente uruguayo como una fuerte expresión de mantener la soberanía mínimamente preservada. El razonamiento de Vázquez apunta a un plan que, probablemente, tenga hitos decisivos sobre mediados del año próximo. Y en esa perspectiva se está armando la propia estrategia de negociación regional del país.

Desde una visión estrictamente económica, si fuera posible abstraerla del contexto crítico que afecta al país en su conjunto, la decisión de Vázquez es inobjetable. Uruguay no sólo tiene su nivel de actividad y empleo sujeto a cómo se resuelve el tema de frontera. El problema va más allá. La calificación de riesgo del país, de la cual depende en gran medida todo el plan financiero es ahora dependiente, también, de cómo resuelve el país una salida que sólo parece tener dos alternativas: la reincorporación plena de Uruguay a la mesa de negociación formal del bloque  alcanza con ver los saldos comerciales con la región para entender que así, el comercio mismo nos expulsa del bloque  o la obtención de algunos contratos nuevos en el norte que funcionen como señales potentes acerca de la voluntad de Uruguay de mantener un estatus de independencia mayor en el Mercosur, de hecho, aunque ella sea discutida jurídicamente por los socios.

En esta última opción quizás Uruguay tenga algunas fortalezas jurídicas que Brasil y Argentina conocen y temen. *

J.J.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje