Banco Mundial propone invertir U$S 20 mil millones en energías alternativas

Los líderes de las finanzas mundiales llamaron a actuar contra altos precios del petróleo y presionaron a China para que flexibilice su divisa, auspiciando una reforma del Fondo Monetario Internacional para mejorar la representatividad de los países en desarrollo.

Los tres días de sesiones del Banco Mundial culminaron este domingo con una reunión del comité de estrategia del organismo, que discutió una propuesta de inversión de 20.000 millones de dólares en energías alternativas en países en desarrollo.

Las necesidades de energía fueron consideradas también por el Grupo de los siete (G7) países más industrializados, que declararon el viernes que es «crucial» que los países productores de petróleo aumenten sus inversiones en infraestructura para aumentar la producción a fin de abatir los altos precios del crudo.

Aunque los líderes de finanzas del G7 -Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italiay Japón- concordaron en que la perspectiva económica global sigue siendo favorable, advirtieron que los altos precios del petróleo amenazan ese pronóstico.

Sin embargo la presión para incrementar la producción de crudo suscitó la airada respuesta de la Organización de países exportadores de petróleo (OPEP), señalando que las naciones consumidoras tienen la responsabilidad de construir más refinerías para facilitar el procesamiento del crudo.

En una comunicación al FMI publicada el sábado, el representante de la OPEP, Adnan Shihab-Eldin, insistió en que el mercado está actualmente bien abastecido, mientras que otros miembros del cartel culpaban a los conflictos «geopolíticos» y a la especulación por los altos precios del petróleo.

Los líderes occidentales de finanzas insistieron también en que Pekín revalúe su divisa para corregir riesgosos desequilibrios económicos globales.

El G7 señaló el viernes que es «crítico» que China y otros países asiáticos den mayor flexibilidad a sus divisas.

«En (los países) emergentes de Asia, particularmente China, es crítico que se adopte una mayor flexibilización de las tasas cambiarias, para permitir su necesaria apreciación, así como el fortalecimiento de la demanda en detrimento de las estrategias de crecimiento basadas en las exportaciones, y la adopción de medidas para fortalecer los sectores financieros», declararon los ministros. El señalamiento de China significó una importante victoria para Estados Unidos, cuyo déficit comercial con Pekín alcanzó el año pasado el récord de 202.000 millones de dólares. Durante más de un año, Washington ha presionado tanto a sus socios del G7 como al FMI para que adoptaran una posición más firme contra el sistema de control de cambios chino, que favorece sus intercambios comerciales. La subvaluación de su divisa, el yuan, da a las exportaciones de China una ventaja desleal en los mercados, argumenta Washington. *

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