El "efecto Islandia", primer país del que huyeron los fondos especulativos

El fin de la «plata dulce» que está llegando a los mercados emergentes, como los de nuestra región, puede presagiarse para el segundo semestre de este año o el primero de 2007.

Como es sabido, Uruguay es una de las naciones que ha tenido mayor éxito al colocar en los mercados mundiales deuda por más de U$S 1.000 millones en los últimos meses, con ofertas que en un caso llegaron a superar U$S 1.600 millones, por U$S 500 millones que se habían solicitado.

Pero la suba de las tasas de interés a nivel mundial (en EEUU y Europa) podría provocar que el dinero ya no llegue de manera tan fácil.

Y el primer país que sufrió estas consecuencia de huida de fondos especulativos fue Islandia.

Esta nación tiene menos de 300 mil habitantes, pero uno de los niveles de vida más altos del mundo con ingresos que llegan a U$S 45 mil per cápita. Su PBI es de U$S 13.600. Uruguay con diez veces más población tiene un PBI estimado en U$S 16.700 millones.

La pesca es su principal industria (70%) de exportaciones, como lo es la carne para Uruguay.

Pero sus cuentas públicas no eran muy claras y como tenía un déficit fiscal de 15% del PBI, la conocida calificadora Fitch le bajó la nota. Esto provocó una fuga de capitales y su moneda, la corona islandesa se devaluó casi 20% en pocas semanas.

Islandia se manejaba como Brasil. Tenía una tasa de interés para su moneda de 10% (en Brasil es de 16,5%). Esto llevaba a que ingresaran dólares, se cambiaran a coronas y se buscaran altos intereses. Los intereses se cambiaban entonces a dólares (de ahí la ganancia) y la calesita financiera seguía, con grandes ganancias.

Otro caso similar al brasileño: la Bolsa de Reykiviak (capital de Islandia) vio cómo las acciones subían en promedio 282%, en poco menos de un año. El impuso bursátil es similar al brasileño de los últimos meses.

El analista del banco HSBC, David Bloom, dijo al Financial Times que se tuvo un «freno en el carro» con la situación islandesa.

Los especialistas creen que la baja en las bolsas de los mercados emergentes de las últimas semanas responde en grande medida al «síndrome Islandia». Y para agregar más incertidumbre, el Daily Telegraph publicó un artículo titulado «Se seca el océano de crédito global» , en el que afirma que «la máquina de dinero en la que se sustenta la expansión mundial se apresta a detenerse y el efecto no será agradable» . El periodista Evans-Pritchard, autor del artículo, indica que «los canales de crédito ‘ultrabarato’ que han regado el sistema financiero mundial se están anegando y el sistema de carry trade está llegando a su fin».

The Financial Times, en un artículo del 31 de marzo, advierte que el verano del dinero barato y los países endeudados deberán pasar a la caja, es decir, pagar más caros sus rembolsos, apretarse los cinturones y disminuir su ritmo de crecimiento.

La otra víctima en esta ola de retirada parece ser Nueva Zelanda, donde los fondos están huyendo y su moneda (el dólar neocelandés) cayó 10% en los últimos días.

La pregunta es quién sigue. Algunos apuntan a otros grandes centros de especulación: Turquía y Brasil.

El principio económico indica que «las divisas que subieron intempestivamente también se desploman de la misma manera conforme se colapsa el carry trade».

En medio de este panorama, Uruguay debe aún conseguir unos cuantos cientos de millones de dólares para pagar su deuda el año próximo y financiar el déficit público, mientras que no logra un superávit de balanza comercial. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje