Diputado Alfredo Asti: este será el año de las reformas
Asti está convencido de que la actividad legislativa que se inicia será sustancialmente diferente a la de los años previos dada la dominancia que tendrá la discusión de las reformas estructurales en el calendario. Percibe el riesgo que no se puedan mantener los reiterados consensos que permitieron a la bancada oficialista promover desde las comisiones de Hacienda un tratamiento funcional de la discusión, en línea con la iniciativa del Ejecutivo. En cambio, comparte el método de creación de espacios de intersección «social» en la discusión de los proyectos y no advierte riesgos de frustración de expectativas o extensión de los tiempos admitidos por las reformas. Las siguientes son las respuestas del diputado a un cuestionario enviado el miércoles pasado y sobre las cuales la redacción del diario le requirió a Asti algunas ampliaciones.
-Un poco más allá de su condición de vínculo implícito del equipo económico con el Legislativo, ¿cómo evalúa usted el primer año de gobierno?
-Es muy difícil resumir algo tan intenso como ha sido el primer año de un gobierno nuevo, diferente, de cambios en distintas áreas de nuestra sociedad.
En términos de priorizar lo actuado, no podemos dejar de mencionar el Plan de Emergencia, siendo ésta la primera vez que un gobierno comienza redireccionando el gasto, en oposición a los clásicos ajustes fiscales, que nos tenían acostumbrados, que siempre comenzaban con más impuestos y recortes en el área social.
Por otra parte cabe resaltar la conducción de la política económica llevada a cabo que ha superado, desde el primer día, avatares de todo tipo, sorteados con firmeza y solvencia técnica, siendo inclusive reconocida tanto a nivel nacional como internacional.
Una política económica esencialmente distinta que debe medirse por sus objetivos y logros, consolidación del crecimiento, generación de confianza interna y externa, inflación controlada, aumento real de salarios públicos y privados, aumento del ingreso real de los hogares, aumento del empleo, mayor formalización de la economía y aumento de la recaudación impositiva, eficaz manejo de la deuda pública, y todo esto en el marco del mejor resultado fiscal en muchos años.
Se propone y vota un presupuesto con un importante cambio en las prioridades del gasto, otorgándole a la enseñanza y a la salud el mayor presupuesto de la historia y con importantes aumentos en los créditos para la seguridad pública e infraestructura y un acuerdo histórico con el Congreso de Intendentes.
En materia de relaciones laborales se trabajó con una nueva lógica de acción, sin cometer los mismos errores que en el pasado, que volcaban la balanza para un solo lado.
La creación de los Consejos de Salario como primer ámbito de dialogo entre los trabajadores y empresarios es un buen ejemplo de esta nueva etapa.
Por último, pero no por ello menos importante, destacamos el nuevo manejo de los temas referidos a los derechos humanos y las consecuencias de la dictadura. Se demostró que con voluntad política y real acatamiento de la normativa constitucional y legal vigente se puede avanzar en la búsqueda de la verdad tantos años negada.
-¿Desde su experiencia parlamentaria, cuál es su impresión acerca de cómo ha funcionado el juego de mayorías y minorías en el tratamiento de los temas complejos?
-Las decisiones tomadas por nuestra bancada en la comisión de hacienda fueron siempre unánimes. Asimismo el relacionamiento en la comisión con la oposición, en términos promedio, fue mejor que a nivel de la cámara en general. La mayor parte de los proyectos se trabajaron mucho para lograr mayores apoyos que los de la propia bancada, manteniendo la filosofía y los objetivos de las iniciativas propias o del Ejecutivo. Y en general así se logró. Esperamos y deseamos que en los proyectos más complejos a tratar próximamente (Reforma Tributaria y Carta Orgánica del BCU) sea posible alcanzar similar nivel de acuerdos.
-El Ministerio de Economía tiene un plan y un cronograma muy ajustado para la aprobación e inicio de las reformas que -insiste el ministro Astori- es la garantía de sustentación del crecimiento y el requisito principal de la inclusión social, cuéntenos su comprensión de ese plan y su idea de los plazos, al menos para este año.
-La izquierda llegó al gobierno para cambiar el país y mejorar la calidad de vida de la gente. Para ello es necesario realizar reformas estructurales pendientes desde hace décadas, que aseguren un crecimiento sostenido y sustentable, con equidad social.
Ese cambio, como mencionamos anteriormente, ya comenzó en el 2005.
El 2006 será un año de reformas estructurales comenzando por la ley de Defensa de la Competencia (ya aprobada en Comisión de Hacienda de Diputados), Reforma Tributaria, Reforma de las cajas de jubilaciones paraestatales, BHU y Aduanas, inicio de la Reforma de la Salud, instrumentos legislativos para la institucionalización del País Productivo, Ley de quiebras y concordatos, Ley Orgánica Municipal (en particular la habilitación para organizar empresas mixtas), Tratamiento de los acuerdos que aseguren la mejor Inserción Internacional del Uruguay; sin olvidar la Rendición de Cuentas 2005 que se presentará con criterios totalmente distintos a los sustentados en los últimos períodos de gobierno. También hay otras leyes, vinculadas al tratamiento del endeudamiento interno, que están a estudio del Senado, como ser los proyectos de ley de Usura y Registro Ãnico de Créditos Financieros no bancarios (éste ya aprobada en diputados) de los que esperamos una rápida aprobación.
–El gobierno está volcando sobre el Legislativo un paquete de iniciativas que, pese a las mayorías formales, tiene dimensiones y características que hacen difícil imaginar cómo se va a organizar y procesar esa discusión en los tiempos disponibles. ¿Cuáles son las prioridades? ¿Qué es lo que no puede faltar en el portafolio del cambio?
-Creo que ninguna de esas reformas pueda faltar en el portafolio y en orden no muy distinto al señalado en la respuesta anterior, pero obviamente habrá que negociar los tiempos de cada proyecto junto a otros temas también prioritarios de otras áreas como Derechos Humanos, Educación, Relaciones laborales, etc.
-Desde su experiencia del primer año, ¿el gobierno «prepara» correctamente, o mejor aún: adecuadamente sus proposiciones de reforma?
-Sí, ejemplos como la Ley de Humanización de cárceles y las bases de la Reforma Tributaria, las normas sobre quiebras y concordatos, prevención de conflictos laborales y la Reforma de la Salud, son muestra del camino de diálogo, consulta y retroalimentación que aseguran una participación ciudadana y de los sectores sociales involucrados para ampliar la base de discusión de los mismos.
-Hay un método discutido, bien polémico por cierto, de crear «espacios sociales» de discusión de las reformas paralela al ámbito natural de discusión en los organismos de representación legislativa, cual es su balance acerca cómo ha funcionado esto? Ayuda o complica generando más expectativas y a veces confusión? ¿Sus pares «llegan» a la discusión de los proyectos poco o muy influidos por esa discusión paralela?
-No sé para quién polémico. Nosotros como parlamentarios del gobierno y dirigentes políticos consideramos conveniente la discusión en esos ámbitos. En gran medida, como lo decíamos en la respuesta anterior, los proyectos del Ejecutivo incorporan esas visiones, quedando luego a
consideración del parlamento, y en general, las distintas bancadas han actuado con posicionamiento partidario propio, en mayor o menor medida, independientemente de la opinión de esos espacios sociales. En la discusión parlamentaria esas iniciativas se complementan con aportes propios de los legisladores y de organizaciones sociales, la academia y la sociedad en general.
-Qué piensa del Consejo Nacional de Economía cuando ya han transcurrido largamente los 60 días que preveía la ley para la reglamentación…?
-Por supuesto que apoyamos su creación luego de cuarenta años de dormir su siesta constitucional. Más allá de los tiempos de su reglamentación este Gobierno ya había creado formas de participación y representación de los sectores sociales, como los integrados en el Compromiso Nacional, donde se presentaron los principales lineamientos de política económica y social.
-Cuéntenos las iniciativas reformistas que a su juicio pudieran ser promulgadas con apoyo significativo del resto de las fuerzas políticas con representación legislativa.
-La actuación errática de la oposición, que todavía no ha encontrado su lugar, no nos permite prever cual será su actitud en cada caso. Si prima el interés general, seguramente podrán apoyar la mayoría de ellas. No obstante ese apoyo será muy difícil – o imposible- si prima una visión ideologizada que rechaza el camino elegido por la mayoría absoluta del pueblo uruguayo, o priman los intereses mezquinos de posicionamiento sectorial en búsqueda de posible recuperación del electorado perdido. *
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