Inspectores de la DGI actúan como si "el comerciante fuera un delincuente" dijo Borsari
Con estos casos, ya son 10 los comercios de distintas características que han sido sancionados por la DGI. La pasada semana, un prostíbulo de Maldonado debió cerrar sus puertas al igual que otros dos comercios emplazados en La Barra.
Todo indica que las supuestas irregularidades habrían sido corroboradas en las primeras semanas de enero, pero el organismo recaudador del Estado optó por posponer las clausuras para que, en este caso, las inmobiliarias no vieran afectada su operativa en momentos que se producía el primer recambio de turistas de la temporada.
Malestar generalizado
La DGI se encuentra instalada en Maldonado con un grupo de 15 inspectores y realiza su tarea en la calle con equipos de dos personas en torno a zonas previamente acordadas y no sobre un rubro en particular cada vez, aunque llama la atención que en éste caso los comercios sancionados giren todos en el ramo inmobiliario. Pero el accionar de los cuerpos inspectivos de la DGI en nuestro principal balneario durante el verano, nuevamente ha sido cuestionado desde distintos sectores. Días atrás durante la reunión celebrada en Punta del Este por la Cámara Uruguaya de Turismo, hubo cuestionamientos en este sentido y se solicitó al ministro de Turismo Héctor Lescano, que intercediera ante el director general de Rentas, Eduardo Zaidensztat.
Luis Borsari, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Maldonado (Cidem) criticó duramente la forma en que actúan los inspectores de la DGI y puso en dudas las supuestas infracciones o evasiones constatadas, y hasta dio el ejemplo de un restaurante de La Barra donde los inspectores recorrieron cada una de las mesas que estaban colmadas de turistas, llegando incluso a ingresar a los baños, «una falta de respeto y atropello a la razón, absoluto y total», dijo.
«Los inspectores yo no puedo decir que sean todos, porque además me consta que no son todos, pero no son dos ni tres excepciones, un porcentaje importante del cuerpo inspectivo de la DGI actúa fuera de las normas de las buenas costumbres, así lisa y llanamente se lo digo. Son tipos que irrumpen en los comercios partiendo de la base que el comerciante es un delincuente, y lo digo con todas las letras, y después que el comerciante se ocupe como pueda, si puede, de demostrar lo contrario. Esa es la forma como unos cuantos inspectores de la DGI proceden», afirmó ayer a La República del Este, Luis Borsari.
Asimismo remarcó que posee información respecto a que, en más de una de las empresas inmobiliarias clausuradas, «el motivo no ha sido la defraudación, que para mí es el único motivo por el cual pueden clausurar a un comercio; pero no veo que por un error formal en las boletas, un error de imprenta o porque un recibo no se haya hecho de la forma en que la DGI pretende exactamente que se haga, que ese sea el motivo para clausurar a un comerciante que, como todos, nos vivimos rompiendo el alma trabajando todo el año», agregó el presidente de Cidem.
Borsari, por otra parte, aclaró que durante la reunión celebrada hace unos días por la Cámara Uruguaya de Turismo, no hubo una lluvia de críticas hacia las autoridades, como lo titulara un matutino, sino una lluvia de propuestas sobre los más diversos aspectos que hacen a la industria turística y calificó el encuentro como muy fructífero, «fue una reunión a mi juicio espectacular desde todo punto de vista».
Pero el malestar de los inmobiliarios, repercutió también en la principal entidad turística de Punta del Este, la Liga de Fomento y Turismo, desde donde su presiente Mario Costa coincidió con Borsari y otros operadores del sector.
«Percibíamos hace unos días la preocupación de las distintas gremiales, si bien todas ellas como la Liga de Fomento y toda otra institución del balneario, hemos insistido en la necesidad de la exigencia, la formalidad en cuanto a los distintos sectores». En cuanto a la situación de los inmobiliarios, dijo que «no tenemos que olvidarnos también que el sector inmobiliario viene reclamando por una Ley del Corredor Inmobiliario desde hace muchos años y que no le ha llegado, y sobre la informalidad manifiesta que existe en ese sector», dijo Mario Costa.
El presidente de la institución, reiteró que no siempre la DGI actúa con tanta energía más allá que nadie niega que si se encuentran irregularidades, se apliquen las sanciones previstas. Costa dijo también que le han comentado que «muchas inspecciones se han hecho de una forma muy poco amistosa y con un trato agresivo y fuera de lugar por parte de los inspectores que actuaban», razón por la cual la Liga de Fomento y Turismo se adhiere tanto a Cidem como a Adipe en el reclamo ante las autoridades que corresponda, insistiendo en «está bien que se controlen las inmobiliarias y demás comercios, pero que esto se haga de una forma correcta y en los tiempos adecuados, pero también y fundamentalmente, se debe controlar al resto de las acciones inmobiliarias que se toman fuera del circuito formal». *
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