Productos del agro gozarán de una demanda mundial sostenida hasta 2011
Peyrou, que realizó una extensa consulta a las previsiones de los organismos internacionales así como a fuentes de la UE y de los EEUU, concluye que existe «una consistente coincidencia» en prever un escenario de «favorable a muy favorable» para los productos agropecuarios de clima templado.
Los análisis se basan en el esperado crecimiento de la población, la mejora en el comportamiento económico mundial, el cambio en los hábitos alimenticios y las reformas de políticas orientadas por el mercado y la liberalización comercial.
El trabajo de Peyrou, publicado en el Anuario del MGAP, comienza por analizar el comportamiento del crecimiento de la población que se espera que tenga un incremento de los más altos de la historia de la población del mundo. El 90% del mismo tendrá lugar en los países en vías de desarrollo y más de la mitad sería en Asia.
Simultáneamente y principalmente se concretará un crecimiento económico sostenido y balanceado en la mayoría de los países (se podría afirmar que habrá un crecimiento, eso es lo seguro, que el mismo sea balanceado es otro cantar, ya que los técnicos que realizan estas proyecciones nunca tienen en cuenta variables como la capacidad de «dirigir» la distribución de la riqueza generada, por parte de los países desarrollados y, dentro de cada país por las minorías ricas). Con todo, los análisis prevén crecimiento basado en «reformas estructurales y crecimiento de la productividad».
Lo interesante de la proyección de las tasas de crecimiento es que se espera por parte de América Latina, Africa, Medio Oriente y Asia el mayor empuje (4,1%, 4,3%,3,9% y 3,7%, respectivamente) y un promedio de crecimiento del PBI mundial para el período 2006-2011 de 3,1%, sensiblemente mejor que el crecimiento del período 2001-2005 que fue 2,7%.
Para la Unión Europea, EEUU, Europa del Este y ex URSS se espera, para el período 2006-2011, un crecimiento de 2,2%, 3%,4% y 4,6% respectivamente y en Asia, si bien el promedio será el ya arriba mencionado de 3,7%, China crecerá a un ritmo de 6,8% y Corea del Sur a 5,3%.
Peyrou alerta que el aumento en la demanda global de productos agrícolas no obedecerá al crecimiento del mundo desarrollado sino que responderá al esperado aumento del ingreso per cápita en el resto el mundo.
El cambio en los hábitos alimenticios
El mayor ingreso per cápita se reflejará en la diversificación de la dieta alimenticia de los pueblos y ello repercutirá directamente en los productos cárnicos, alimentos procesados y bebidas.
Como asimismo se piensa que aumentará la urbanización y la apertura comercial ello aumentaría la demanda por los productos de trigo, carne y leche (lo cual a su vez aumentará la demanda de granos forrajeros para alimentación animal).
Pero habrá más cambios, ya que la mayor inversión en la industria en detrimento de la inversión en la agricultura influirá de manera importante en regiones como China, Corea del Sur, Indonesia y Medio Oriente que irán poco a poco convirtiéndose en importadores importantes de productos agrícolas.
Por otra parte, se espera que «los futuros progresos en la liberalización mundial del comercio» bajen las barreras proteccionistas y aumente la demanda de importación en el mediano plazo.
Las perspectivas para Uruguay
Las proyecciones del comportamiento de los cereales atribuyen a los efectos combinados de un intenso desarrollo económico y la expansión del sector del ganado que la demanda mundial sea firme y se mantenga bajo el coeficiente consumo/stocks.
En cuanto a los precios se espera un gradual incremento de los mismos. Las previsiones para el trigo, maíz y cebada son de crecimiento.
En cuanto a las oleaginosas, se prevé un aumento de la producción y su rendimiento aunque estabilidad en sus precios. Los aceites vegetales también crecerían en producción aunque no en comercialización ya que se verá estimulada la producción doméstica en países importadores.
La carne vacuna, según la mayoría de las predicciones, aumentará su producción, el consumo, el comercio e incluso los precios. Se estima que se producirá un importante aumento de rodeo en Australia, Canadá, Brasil, Argentina y China y que el consumo mundial crecerá 1,6% anual debido fundamentalmente a requerimiento de países en vías de desarrollo ya que en muchos países desarrollados se espera que continúe el proceso de sustitución de la carne vacuna por la de cerdo y aves.
Con respecto a la leche y productos lácteos la perspectiva es de expansión fuerte, principalmente en Asia, América Latina y Medio Oriente lo que provocaría subidas de precio. En este proceso se verán favorecidos los tradicionales grandes exportadores como Australia, Nueva Zelanda y UE gracias a la mayor eficiencia derivada de la tecnología, entre otras razones.
El consumo mundial de queso, por ejemplo mostrará un crecimiento sostenido del 16% acumulativo hasta 2011 y la mayoría del aumento en el consumo (65%) ocurriría dentro de los países de la OCDE lo cual determinará un aumento de sus importaciones del 27%. La manteca también aumentará a razón de 2,1% en promedio anual y ese crecimiento se producirá fundamentalmente en los países en vías de desarrollo y la leche en polvo también tendrá un crecimiento sostenido sobre todo en LEP. *
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