HOY SE CONOCERA LA COMUNICACION PRINCIPAL EN MATERIA ECONOMICA

Un brindis en suspenso

Deberá explicar por qué la inflación fue menor a la prevista y demás. Pero sobre todo, deberá iniciar un proceso de comunicación más transparente sobre los valores de la estabilidad y cómo hará para defenderla en escenarios progresivamente más complejos.

Ese comunicado, a diferencia de los previos, debería ser más explícito y abundante en explicaciones sin que tengamos que esperar el Informe de Política monetaria de fines de enero. El BCU debería explicar por qué no se llegó a la inflación programada y lo que sucedió con la ejecución de la política monetaria en noviembre y diciembre. Estas explicaciones deben responder la inquietud que hay en el mercado respecto a si el BCU asume realmente y a plenitud su misión principal: defender la estabilidad de la moneda, fortalecer la idoneidad y comprensión social de por qué y cómo se hace política monetaria en este país. Esa es la primera responsabilidad constitucional del BCU. Esa misión debe ser revalorizada en un marco de cambio y asunción de soberanías, entre lo cual está el tener una moneda estimable por sus ciudadanos. El próximo año, al término de la discusión legislativa del proyecto de modificación de Ley Orgánica enviado el martes sabremos si los legisladores y el resto del gobierno entienden y comparten el legado constitucional o no. Pero el BCU debe iniciar la pelea con algo más que buenos deseos al respecto. La discusión que antecederá la resolución del Copom de hoy será un antecedente insoslayable para prever cómo evolucionará a futuro el juego de las presiones a las que, siempre está sometido un regulador que actúa en las condiciones del BCU.

 

Explicaciones

El Copom tiene que realizar un balance de lo actuado en la ejecución de la política monetaria en el transcurso del último trimestre que, necesariamente, debe ser crítico. En primer lugar con la propia capacidad de los organismos técnicos de prever desenlaces complejos que pudieran afectar la estabilidad de precios y, en tanto, la confianza en el valor de la moneda nacional, como símbolo, medio de pago y remuneración del trabajo nacional. La previsión de una mayor presión sobre los precios y la estimación de un riesgo inflacionario elevado no se verificó en los términos previstos. En esa línea el Copom debe comenzar a explicar ahora por qué se sobredimensionaron riesgos que mantuvieron una contracción del dinero primario mayor a la necesaria. Esto fue corregido en noviembre y diciembre pero ya alterando el compromiso preanunciado formalmente el 30 de setiembre pasado. En segundo lugar el Copom debe explicar cómo se procesó la ejecución de esa política monetaria en su articulación con los objetivos más amplios de la política económica. Por ejemplo, con la necesidad del MEF de tener un tipo de cambio políticamente potable. Para la credibilidad futura de la política monetaria y la de las propia Institución, lo que ha sucedido en estos últimos meses puede y debe ser explicado críticamente. En lo que refiere a los problemas internos y a la distorsión derivada de confundir una política explícita de mantenimiento de un determinado precio del dólar con la especificidad de la política monetaria que nada debería tener que ver con la evolución del precio del dólar.

 

Credibilidad a futuro

En el curso de diciembre la demanda de pesos explotó literalmente y el Banco abasteció fluidamente esa demanda saliéndose de la raya. En la gráfica se observa la expansión inusual de la base monetaria lo que obligó al BCU a realizar dos anuncios de corrección del rango preanunciado que obviamente tienen sus costos en términos de credibilidad, entre otros. Y además, el BCU aceptó acumular sobre el error de programación de demanda otro de mayor envergadura aún: aceptó utilizar la compra de más dólares de los que necesitaba para inyectar pesos que luego debía retirar apelando a licitaciones de letras cada vez más caras? ¿Cuántos pesos le costó esa concesión graciosa? ¿Cuándo costó esa compra de dólares en términos de disuasión a los empresarios que comenzaban a utilizar el mercado a término como cobertura de riesgo cambiario y a partir de esa señal de sostenimiento del dólar dejaron de hacerlo? El Copom de hoy debe explicar por qué subestimó la demanda de pesos y la sobrestimación del riesgo inflacionario. En tanto, deberá informarnos por qué la inflación del año será menor al 5% cuando el mínimo programado era del 5,5%. Pero eso no es la explicación esencial que demanda la credibilidad.

En una perspectiva de futuro el Copom deberá intentar explicar cuál es la discusión que tiene el equipo económico respecto a los grados de independencia real en los cuales ha de trabajar el BCU de aquí en más y, además, deberá explicarnos qué piensa hacer para jerarquizar esa política monetaria con algo más que su celebración. *

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