LA REVALUACION DEL PIB CHINO CONFIRMA DUDAS SOBRE FIABILIDAD DE ESTAD ISTICAS

China crece y se convierte en la sexta potencia mundial

Los analistas se felicitan ante esta «confesión» por parte de China de que su economía estaba minusvalorada y que sus estadísticas no eran fiables, pero no por ello se han resuelto todos los problemas. China ocupa ahora la sexta plaza entre las economías mundiales, pero muy cerca de Francia (quinta) y Gran Bretaña (cuarta).

«La economía china es oficialmente casi tan grande como la de Gran Bretaña, y seguramente la desbancará del cuarto puesto antes del final de 2006. Luego, en 2010, China superará posiblemente a Alemania (tercera mundial, después de Estados Unidos y Japón)» comentó Chen Xingdong, economista de BNP Paribas en China.

El director de la Oficina nacional de Estadísticas (BNS), Li Deshui, espera que esta nueva evaluación, que revisó al alza el PIB, aclare en parte el problema de las estadísticas que el gobierno -poco transparente- no ha podido o querido resolver hasta ahora.

«Esta vez, hemos hecho tabla rasa con el pasado, y ahora miramos hacia el futuro», afirmó el martes Li, al anunciar la revisión del PIB y los nuevos métodos de cálculo de la economía.

Pero el responsable de las estadísticas chinas admite que aún son necesarios esfuerzos -incluso políticos- para elevar el nivel de los servicios en la economía, que es del 60% en Francia y del 75% en Estados Unidos, contra solamente 40% en China, desde este martes.

El nuevo método del gobierno chino, aunque sin duda más preciso, no le permite tampoco resolver otros asuntos cruciales para el desarrollo del país. «El consumo de energía, el nivel de las inversiones demasiado elevado respecto a la producción, la ineficacia económica, todos estos problemas, por ejemplo, no han desaparecido con la revisión del PIB», admitió Li.

 

Habrá más inversiones

La nueva magnitud de la economía china podrá sin duda seducir a nuevos inversionistas, pero también puede estimular a que se ejerzan nuevas presiones para que China mejore su gestión financiera e industrial, y combata mejor las violaciones de la propiedad intelectual, coinciden los expertos.

«Si los países extranjeros piensan que China es más fuerte y crece más de prisa, evidentemente ello tendrá implicaciones en sus inversiones», augura Ma Jun, economista de la Deutsche Bank en China.

También esta nueva situación animará a Occidente a redoblar sus presiones para que Pekin revalúe su divisa nacional, el yuan, ahora considerada subvaluada, con lo que China obtiene una ventaja comercial en los intercambios mundiales.

Tras meses de incesante presión por parte de Estados Unidos y la Unión Europea, Pekin decidió revaluar en julio su moneda en un 2,1%, pero la medida es considerada aún insuficiente por los occidentales.

«China ha entrado en un período en el que deberá soltar lastre y dejar que su moneda se aprecie», opina Chen Xingdong. Y añade que la nueva revisión al alza de la riqueza nacional china no debe enmascarar la existencia de la pobreza, y el problema del desempleo en el gigante asático.

«La verdad es que China no es aún lo suficientemente rica», concluye recordando que aún existen 80 millones de ciudadanos, sobre todo en el campo, por debajo de la línea de la pobreza. *

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