Analisis nacional: EL BCU EXPLICA SU POLITICA Y PREANUNCIA SU ESTRATEGIA

Habrá estabilidad para ejecutar los cambios

Más allá de las novedades que surgen del análisis y las propias proyecciones para los próximos doce meses, importa atender el ejercicio del BCU en su marco de responsabilidad legal, como contribución al fortalecimiento de la institucionalidad y la confianza pública. No es un plan de contingencia, pero establece algunos seguros…

Al igual de lo que sucede actualmente en el resto del mundo civilizado, los Informes de Política Monetaria que publica trimestralmente el Banco Central del Uruguay se han venido transformando en una suerte de partes de guerra. Son extensos análisis del sobre el cual se libran las batallas de la economía y, que tienen unas cuantas y apreciables diferencias con el resto de los análisis de coyuntura disponibles. Una de las principales es que ese parte fundamenta una decisión de política monetaria a través de la cual el BCU en cumplimiento de sus cometidos y atribuciones legales asume una decisión que afecta potencialmente el escenario económico, el bienestar de los ciudadanos y, probablemente, la tranquilidad social. Ese documento referencial contiene una rendición de cuentas de la ejecución de la política mediante la cual el BCU estima posible cumplir con aquella responsabilidad principal, preanunciando dos datos absolutamente esenciales: una meta de la inflación con la cual viviremos los uruguayos en los próximos doce meses y, además, como hará el BCU para corregir eventuales desvíos a esa proyección transformada en meta principal. Eso fue lo que publicó el BCU en la tardecita del viernes: un parte que prevé un escenario para los próximos doce meses y anuncia una estrategia monetaria con la cual el Banco aspira a cumplir su misión constitucional: mantener la estabilidad de la moneda y, en tanto, la capacidad adquisitiva sustentable de los salarios e ingresos de la enorme mayoría de la población. La credibilidad sobre la capacidad de la política monetaria para contribuir a que se cumplan las metas de estabilidad que se reafirman está asociada a la rendición de cuentas sobre lo que ha sucedido en el III trimestre: incremento del IPC del 2.3% con un acumulado del 3.95% para los doce meses previos y una proyección, ahora cercana y compartida por el mercado acerca de que en diciembre próximo la inflación anual se ubicará en la mitad del rango proyectado un año atrás: 5.9%.

 

Aviso a los navegantes

En esta perspectiva, ese Informe es algo más que una sesuda elaboración de un equipo de tecnócratas encerrados en un bunker de la calle Fabini. En particular, el publicado el viernes contiene algunas explicaciones sobre porqué puede esperarse la continuidad del positivo entorno de la economía y un crecimiento que estaría en línea con el que estima el programa oficial. Otras ya están específicamente vinculadas con esa matriz de riesgos que pudieran afectar las metas de inflación. Allí hay una sistematización de riesgos que el informe recorre y explica en vinculación directa con los ajustes que la autoridad monetaria debe adoptar y anunciar. Empero, de ese ejercicio de ordenamiento y ponderación de riesgos vinculados a la tarea específica del BCU, surgen inferencias que deberían ser tenidas en cuenta en otras áreas gubernamentales. Estos riesgos derivan de la certeza en cuanto a que a partir de ahora, el crecimiento ya no podrá sostenerse sobre la utilización de la capacidad ociosa del capital físico, porque esta se ha terminado. En tanto, el aumento de la inversión ya no es deseable sino imperativa. Tampoco es posible seguir creciendo  se advierte el BCU- sobre la base de aumentos de la productividad laboral porque, ahora, el aumento del costo salarial más las formalización derivada de la negociación colectiva determina que en sectores como servicios, comercio, restaurantes, etcétera, el aumento del trabajo pudiera tener, incluso, productividad negativa. La recomposición de los márgenes comerciales vendría a completar un cuadro frente al cual el BCU advierte nuevas presiones inflacionarias cuyos riesgos se agregan a los riesgos externos, los que aún siendo menores a los internos, deben ser tenidos en cuenta.

El BCU sostiene que pese a los riesgos que no dejan de ser advertidos, hay una notorio aumento de la confianza del mercado en cuanto a que los uruguayos vamos a vivir con una inflación decorosa y el crecimiento programado en los próximos doce meses, al menos. *

 

BALANCE, METAS Y ESTRATEGIA DE LA POLITICA MONETARIA

Estabilidad

 

* Expectativas coincidentes con metas. Inflación anual: 5.9% a diciembre 2005 para una meta BCU 5%-7%. Reafirmación de la meta para el horizonte hasta setiembre 2006.

* Aumento de la confianza del mercado en el cumplimiento de metas pese al aumento de presiones inflacionarias (alusión a las coincidencias develadas en la Encuesta mensual de Expectativas.

 

Balance

 

* Comprobación de la efectividad de la política monetaria. Cumplimiento de la meta: la Base Monetaria promedio trimestral del III Trim: $ 16.100 millones, en la mitad superior del rango objetivo fijado.

 

Metas y Estrategia

 

* Mantenimiento de la condición de flexibilidad adoptada en junio y el carácter «indicativo» de las metas del programa. Compromiso de preanunciar al mercado eventuales cambios que pudieran adoptarse previamente a la reunión del Copom de diciembre próximo.

* Mantenimiento del sesgo expansivo de creación de dinero primario, atenuado en el futuro por la advertencia de nuevas presiones inflacionarias. Expectativa de un crecimiento desestacionalizado de los medios de pago del 2% en el presente trimestre y del 1.5% en los tres primeros de 2006. *

 

Misión del BCU

* Por extensión de sus normas constitucionales:

 

De la Constitución (Aprobada 27/11/1966). Art. 196.: «Habrá un Banco Central de la República, que estará organizado como ente autónomo y tendrá los cometidos y atribuciones que determine la ley aprobada con el voto de la mayoría absoluta del total de componentes de cada Cámara.

De la Ley Orgánica del BCU (Nº 16.696) aprobada 30/03/1995. Art. 3º (Finalidades). Las finalidades del Banco Central del Uruguay serán: A) Velar por la estabilidad de la moneda nacional. B) Asegurar el normal funcionamiento de los pagos internos y externos. C) Mantener un nivel adecuado de las reservas internacionales. D) Promover y mantener la solidez, solvencia y funcionamiento adecuado del sistema financiero nacional.

 

* Vinculación institucional

 

(Continuación Art. 3º). En el ejercicio de estas finalidades, el Banco procurará la coordinación con la dirección de la política económica que compete al Poder Ejecutivo. Si el Banco considera que la decisión en cuestión afecta sustancialmente las finalidades que le son atribuidas por este artículo, podrá mantener su criterio haciéndoselo así saber al Poder Ejecutivo a los efectos de la pertinencia que pudiera corresponder conforme al procedimiento establecido por el artículo 197 de la Constitución. Art. 4º (Poderes jurídicos). El Banco está facultado para realizar todos los actos jurídicos y contraer todas las obligaciones conducentes al cumplimiento de los cometidos que le asignan la Constitución de la República y la Ley. *

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