EL NEGOCIO NUNCA RINDIO Y HOY PARECE DIFICIL LA VENTA

Lepra no descartó ir a la quiebra con Sol Petróleo en Argentina

Al concurrir al Senado a una reunión con los integrantes de las comisiones de Industria, Energía y Minería, Hacienda y Asuntos Internacionales, el ministro Jorge Lepra, al tocar tangencialmente la problemática que vive Ancap en Argentina, admitió que «no es fácil» vender las estaciones de servicio de la cadena Sol y no descartó que una de las eventuales soluciones a tomar es «ir a la quiebra», aún reconociendo el daño que ello podría causar al Estado uruguayo.

El secretario de Estado informó que los «problemas de Petrolera del Conosur SA hemos tratado de resolverlos y estamos analizando diferentes alternativas. Todos ustedes saben que tenemos patrimonio negativo en la Argentina en este caso». «No es fácil la venta», admitió el ministro.

Según lo informado por Lepra y el propio presidente de Ancap, ingeniero Daniel Martínez, entre enero de 2004 y marzo de 2005, el gobierno se vio obligado a proporcionar asistencia financiera adicional a la empresa por casi US$16 millones .Ancap aportó en 2004 un monto de 11 millones 700 mil dólares y en el primer trimestre de 2005, 4 millones 200 mil dólares. La empresa en Argentina recurrió, además, al financiamiento bancario en el mercado argentino.

Hasta el momento, aunque se ha anunciado la existencia de interesados en la compra de la red de 172 estaciones de servicio, no se ha concretado ninguna oferta específica y la situación que se vive en el vecino país con precios topeados por el gobierno desfavorece a cualquier empresa que como Sol Petróleo carezca de pozos petrolíferos en Argentina, ya que debe importar combustible a un precio internacional superior al que el gobierno le permite vender a los consumidores.

En el gobierno hay conciencia de que una resolución sobre la empresa en Argentina no puede demorarse mucho más, ya que la situación va empeorando y significa para Ancap un drenaje constante de dinero.

Entre las posibilidades que manejó el ministro ante los senadores estuvieron desde alquilar las estaciones hasta «ir a la quiebra», una solución que siempre estuvo pendiente pero a la que nunca se aludía ya que «debemos estar todos conscientes de que ir a la quiebra de esa empresa puede significar un daño importante para el Estado uruguayo por las cantidades involucradas».

La red de estaciones de servicio fue comprada por Ancap en 1998 y se pagó por ella 15 millones de dólares con la expectativa de poder abastecerla con la producción de la refinería de La Teja. *

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