Presidente de Caja Bancaria se pregunta si la institución "debe ser objeto de atención" del FMI
Pastorino había ingresado hacia 41 años a la Caja Bancaria, como mensajero, cuando tenía 16 años de edad. Por su actividad política y gremial fue detenido en 1974 por la dictadura militar y pasó en la cárcel hasta 1980. A la Caja Bancaria se reintegra el 26 de marzo de 1985, a poco menos de un mes de reinstaurada la democracia en el país.
Su discurso estuvo cargado de recuerdos hacia sus compañeros desaparecidos y de propuestas que van desde que la Caja retome los préstamos a sus afiliados, que participe en el mercado de la construcción hasta solicitar la ayuda del Estado frente a la situación por la cual atraviesa la institución.
Al ser consultado por LA REPUBLICA sobre su opinión, entorno a declaraciones del director de la OPP, Carlos Viera, en el sentido que el gobierno no auxiliaría a la Caja Bancaria, Pastorino prefirió no hacer ningún comentario, aunque indicó que «sería justa» la asistencia del gobierno a la caja. Esta ya ha comenzado a consumir sus reservas, las cuales de no aplicarse una reforma se extinguirían en 2007. Pero en diálogo con LA REPUBLICA, Pastorino recordó que cuando ingresó a la Caja Bancaria hace más de 40 años, lo primero que le dijeron era que la institución se estaba por fundir y sobrevivió cuatro décadas, fortaleciéndose.
Precisamente y por lo acuerdos alcanzados por el actual gobierno con el FMI, uno de los planteos para el próximo año es la reforma de la Caja Bancaria. Que el FMI opine sobre lo que se debe hacer con esta institución, también fue cuestionado por el novel presidente.
En la ceremonia de ayer fue investido en el cargo por el subsecretario del Ministerio de Trabajo, Jorge Bruni, quien destacó las cualidades de Pastorino. Es de destacar que los funcionarios de la institución realizaron una volanteada por el «retorno» de Pastorino a la institución y había carteles de bienvenida en las cercanías.
Cuando fue formalmente investido en el cargo, hubo un prolongado aplauso por parte de los presentes.
«El sistema está en riesgo»
En su discurso, el presidente de la Caja Bancaria dijo que «el Poder Ejecutivo confía que el tripartismo seguirá siendo la forma que permita avanzar en la resolución de temas de seguridad social en este gremio y a no dudarlo el derecho a ésta es también un tema de derechos humanos básicos, lo que no siempre está muy claro. Defender la legalidad en la institución hoy, quiere decir defender la autonomía administrativa y financiera vigentes». No obstante reconoció que «el sistema está en riesgo, tenemos problemas similares al resto de las instituciones».
Para Pastorino el proyecto de país productivo que impulsa el gobierno «puede y debe contar con una línea de financiación, que provenga de los fondos de seguridad social. No nos asusta pensar en la administración privada de fondos previsionales, porque reivindicamos nuestra experiencia».
«La cuenta personal para registrar la historia laboral sí, pero no para juntar pesito sobre pesito como libreta de ahorro, para que algún día el trabajador, según la suerte que haya corrido una empresa privada, creada con fines de lucro, pueda rescatar alguna migaja y todavía a través de otra empresa. Para el fomento del ahorro individual siguen estando los bancos».
Inversiones y gastos
En materia de inversiones, se señaló que al 30 de junio, las colocaciones de la Caja Bancaria estaban en un 61,2% en papeles del Estado, mientras que también se recordó que el 25,2% de los activos son deudas del estado con la Caja.
El Estado le debe a esta institución U$S 40 millones que se comprometió apagar en 2011 y en 2015.
La Caja Bancaria también actuó de manera importante en los 50 y 60 en la construcción de edificios de apartamentos y oficinas, y a través de miles de préstamos para vivienda hasta 1968, en coordinación con los Bancos Hipotecario y de Seguros.
También se invirtió en forestación desde 1964. Otro ejemplo de inversión destacado por Pastorino fue el estímulo al consumo, a través del préstamo social, que fue por lejos la opción más rentable en la historia de la Caja, a pesar que injustamente se paga IVA sobre intereses.
Por no estar operativos hoy sólo significan 6,5% de las reservas».
Precisamente éste es uno de los puntos que el nuevo presidente espera tratar con el resto del consejo directivo en esta jornada.
En materia de baja del gasto se destacó que en los últimos doce años cayó de 9% al 3% los gastos de funcionamiento medidos por porcentaje de ingreso.
Retiros y reformas
«Hoy tenemos varios temas graves y urgentes a encarar, por ejemplo: ¿cómo frenamos el déficit financiero que dejó de ser operativo?, ¿ cómo mejoramos nuestra relación activo-pasivo? En suma: ¿cómo seguiremos viabilizando, el derecho a la seguridad social, a partir de esta institución en este gremio?, lo que quiere decir pensar la misma para 30 o 40 años más» se preguntó Pastorino. A fines de 1990, eran 11.000 trabajadores de la banca estatal que aportaban a través de la banca oficial, al 30 de junio de este año, eran 6.677.
Hoy día el promedio de edad los afiliados activos es de 45 años y el de los pasivos es de 69 años.
«No nos mueve el buscar soluciones, dicho con todo respeto, el hecho que pueda estar sugerida la reforma de esta Caja, desde algún organismo internacional de crédito, o comprometida desde hace años en las cartas de intención, por sucesivos gobiernos, incluido el nuestro».
«Nos preguntamos si una institución privada, como la nuestra, debe ser objeto de atención por parte de este tipo de organismos».
«Lo entenderíamos si fuera para tomar como ejemplo nuestra forma de gestión e incluirla en sus recetas» dijo el presidente de la Caja Bancaria.
También indicó que «sería justa la asistencia del gobierno central a una institución que supo verdaderamente «derramar» en serio durante toda su historia, beneficios económicos, sobre la sociedad, porque a ella se debe y a ella pertenece porque de ella se nutre». *
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