Brasil y Argentina se desaceleran
En el informe del Copom también se hace referencia a lo suscedido con las dos economías que nos rodean: Brasil y Argentina.
Con respecto a la primera se indica que continuó desacelerándose durante el primer trimestre del año, alcanzando una tasa de crecimiento de 1,3% respecto al trimestre anterior. Asimismo, las expectativas de los agentes también se ajustaron a la baja como resultado combinado de ese pobre desempeño y de los indicadores de coyuntura del segundo trimestre.
Por el lado de la oferta, sólo el sector agropecuario tuvo una variación desestacionalizada positiva (+2.6%). El análisis por el lado de la demanda muestra que sólo el sector externo tuvo un aporte positivo. Tanto el consumo de las familias como el del gobierno, así como la formación bruta de capital fijo exhibieron variaciones negativas en términos desestacionalizados.
De acuerdo a los últimos datos disponibles, en promedio, los analistas esperan una inflación de 5,75% para el 2005.
En Argentina el crecimiento económico del primer trimestre fue menor al esperado: 2,1% en términos desestacionalizados (tasa anualizada). El consumo privado, variable con vínculos más estrechos con el PIB uruguayo, aumentó levemente por encima del producto: 2,6%.
La inflación continúa siendo el principal problema del manejo macroeconómico de corto plazo. En junio el alza de los precios al consumo fue de 0,9% y se acumula una suba de 6,1% en lo que va del año. El financiamiento externo abundante que apareciera luego de finalizado el proceso de reestructura de deuda ha generado una presión a la apreciación cambiaria. Las expectativas de los agentes se han ido progresivamente corrigiendo al alza hasta alcanzar a 10,3% en la segunda semana de julio. La reacción oficial apunta tanto a proseguir con los acuerdos sectoriales de precios como a moderar el incremento de la oferta. *
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