"Para nosotros el ALCA es un cadáver"
Figueroa enfatizó a LA REPUBLICA que el gobierno de su país «considera de extrema importancia una reunión de este tipo (Can-Mercosur), por eso me mandaron a mí como viceministro» a pesar de que se trató de un encuentro de directores generales de comercio de los países actuantes.
«Estamos tratando de vincularnos un poco más con el Mercosur, organización económica de importancia fundamental, dentro de la política que el presidente Chávez ha establecido de unión sudamericana», explicó el jerarca, antes de referirse al abanico de razones que impulsan al ejecutivo de Caracas a aproximarse a las naciones del Cono Sur.
«Lamentablemente la CAN ha tenido un resquebrajamiento, sobre todo a raíz de los tratados bilaterales que están teniendo con los Estados Unidos tres países de la comunidad: Colombia, Ecuador y Perú».
Aclaró que ello «no quiere decir que Venezuela intente zafarse de la CAN, sino que es una estrategia para intentar mancomunar los esfuerzos» entre ambos bloques.
Otro punto que debilita al bloque andino remite a la actual discusión sobre aranceles y comercio con terceros países. «Tenemos un Arancel Externo Común (AEC) que entró en vigencia ahora pero que algunos países de la Comunidad Andina están forcejeando para que se prorrogue hacia otra fecha. También refleja un resquebrajamiento en el seno de la CAN a pesar de lo que se está hablando en la calle» por parte de los ciudadanos de los países cordilleranos, señaló.
Manifestó que «desde el punto de vista técnico un arancel externo intenta armonizar los criterios de los países asociados para las importaciones desde terceros países, una medida sana de economía política» que no todos los Estados son capaces de sostener en el tiempo.
«La importación es el principal enemigo de este tipo de procesos, basada en la enorme producción de países mucho más desarrollados que tienen grandes excedentes, agrícolas y textiles por ejemplo, que amenazan el desarrollo industrial de nuestros propios países».
La conclusión del gobierno de Hugo Chávez es que «si no ponemos barreras a esas importaciones no podremos tener nunca un desarrollo armónico de nuestra propia industria».
Lula y Vázquez, aliados de Chávez
Figueroa se refirió al renovado contexto político regional que brinda mayor margen y respaldo a la administración de Hugo Chávez.
Estimó que «desde el punto de vista estratégico hay cambios importantes en el manejo político de algunos países miembro del Mercosur. Tenemos al presidente Lula en Brasil, que evidentemente es un aliado venezolano, al que estamos apoyando fuertemente con la crisis lamentable por la que está pasando aunque nos parece que es bueno que pase, porque así nuestro amigo Lula puede apretar las tuercas contra la corrupción». Añadió que también en Uruguay «tenemos a un aliado que hasta ahora se ha manifestado como un buen aliado».
El gobierno venezolano encuentra un aliciente en el hecho de que «los pueblos de estos países empiezan a entender que los problemas de la economía y del manejo político de la economía les atañe directamente». Por esa razón «tratamos de que todos estos temas se publiciten, caso del AEC que afecta el tipo de integración que quisiéramos en la Comunidad Andina de Naciones».
El conjunto de obstáculos internos y externos que conspiran contra la integración económico-política de las naciones de la región determina que «todas las relaciones que queremos tener queremos que sean transparentes y a la luz pública. Que todo el mundo sepa qué está haciendo el gobierno venezolano y que están haciendo los demás gobiernos con las relaciones políticas y económicas entre los países».
«El ALCA es un cadáver»
Roger Figueroa aludió al proyecto estratégico lanzado por Estados Unidos hacia América Latina a mediados de los años ’90 bajo la denominación de Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), «una estrategia conocida de penetración a las economías más débiles de esta parte del mundo».
Recordó que se trata de un proyecto de carácter hegemónico que partió desde «una economía superpoderosa sin respetar las asimetías que efectivamente existen» en las otras naciones del continente. Lamentó que «a pesar de que para nosotros el ALCA es un cadáver los daños que ha causado todavía intentan meterse por los resquicios que han quedado: es el caso de los Tratados de Libre Comercio (TLC) bilaterales».
Dijo que «se han oído rumores intensos respecto de que Uruguay potencialmente podría iniciar un camino hacia un TLC bilteral».
Aunque «nosotros respetamos» una decisión de tales características «queremos alertar sobre lo peligroso que puede ser, y no solamente con los Estados Unidos sino con las asimetrías comerciales en general».
Por ello, «en la medida en que estemos reconociendo eso podremos acercarnos. Pero si lo que vamos a hacer es acercarnos para que el débil muera y el fuerte se nutra, ese no es el tipo de integración que queremos».
Figueroa aclaró que «Venezuela es extremadamente respetuosa de las relaciones de los demás países entre sí. Lo único que hacemos es alertar respecto de las debilidades que pudieran tener en algunos casos este tipo de acercamientos que se basan, en la mayoría de los ejemplos, más en una necesidad imperiosa que en una planificación sistemática».
Recalcó que su país no está lanzado a ningún tipo de campaña contra Estados Unidos: «No decimos `cierren las puertas a los gringos´, sería una locura, un suicidio económico inclusive. Venezuela está dispuesta a hacer sacrificios para tenderle la mano a los pueblos sudamericanos para comprar más productos de ellos, pero también para traer conocimientos, know-how en negocios e industrias, dejando de comprar en otros mercados, del norte por ejemplo».
Sin embargo, entiende que «para hacerlo necesitamos una comprensión de qué es lo que queremos hacer, hacia dónde ir: por eso insistimos en las relaciones sur-sur». *
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