Dólar baja en Uruguay y la economía mundial sufre sacudón por atentados

El dólar bajó ayer 0,6% en el mercado local, habiendo de esta manera el peso recuperado su valor de hace dos días.

La revalorización de la moneda uruguaya fue de 0,58% en relación al dólar, que cerró en pizarras a $ 25,55 para la venta al público, contra $ 25,70 .

En el mercado interbancario, donde se comercializaron U$S 6,2 millones, sin operaciones del Banco Central, la divisa estadounidense se vendió a $ 24,8. El miércoles el cierre había sido a $ 24,95.

En lo que va del año, la moneda uruguaya se apreció 5,37% frente al billete verde, que al cierre de 2004 cotizaba a la venta al público a 27 pesos.

 

Mercados estremecidos

A nivel internacional los mercados financieros se estremecieron por la ola de atentados que golpeó los transportes públicos de Londres, causando decenas de muertos y centenares de heridos. Poco después de iniciada la serie de ataques terroristas, la bolsa de Londres y las principales plazas financieras de Europa cayeron entre un 2% y un 4%.

Al mismo tiempo, dólar y libra esterlina retrocedieron inicialmente mientras, a la inversa, el oro y el franco suizo subían, confirmando sus virtudes de valores-refugio en caso de ataques terroristas o de tensiones geopolíticas.

Al final de las sesiones bursátiles del jueves, los descensos fueron menos pronunciados: Londres perdió 1,38%, igual que Francfort (-1,85%), París (-1,39%) o Milán (-1,67%). Pero «las pasadas experiencias muestran que una economía puede recuperar rápidamente su dinamismo, incluso en un contexto de atentados. Fue el caso de Estados Unidos, que volvió a crecer desde el cuarto trimestre de 2001 gracias a una política económica muy expansionista», comentó en París Nicolas Bouzou, economista de Xerfi. Horas después de los atentados, la City de Londres pretendía dar una imagen imperturbable: el corazón financiero de la capital intentaba proseguir con sus labores, aunque en un ambiente más bien moroso. Pero los corredores, banqueros o aseguradores mantenían su flema, a la vez resignados y casi impasibles ante los acontecimientos.

«Debemos seguir trabajando con la mayor normalidad posible», explicó David Nesbitt, corredor de Bache Financial, aunque sí admitió que varios colegas no pudieron llegar a sus lugares de trabajo, debido a la suspensión de los servicios de transporte público. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje