Más de 60 personas iniciarían juicio al Estado por no devolver valores depositados en el TCB
El reclamo es por acciones, obligaciones negociables y bonos del Estado, los cuales habían sido dados en custodia al TCB y éste los depositó en el Banco Montevideo. En total se trata de papeles que tienen un valor nominal de U$S 4,5 millones.
En julio de 2002 la Justicia respaldó el Banco Central en su pedido de embargar una cuenta bancaria de la cual era titular el TCB de Islas Caimán, una institución off shore que también pertenecía al grupo Peirano. El 64,42% del TCB era de Velox Investment Company (cuyo único accionista era Jorge Peirano Facio y cuyo directorio era integrado por Juan, José, Dante y Jorge Peirano Basso), pero también como accionistas figuraban con un 16,5%, Jorge Peirano Facio y un 3,06% Juan Peirano Basso.
Mientras que en Uruguay se sustanciaba la liquidación del Banco Montevideo, la Grand Court of the Cayman Islands (corte de islas Caimán) nombraba liquidadores para el TCB.
Los interventores designados por la Justicia de esa nación, descubrieron que la documentación era escasa y fragmentada, pero pudieron reconstruir que desde el TCB se habían depositado una serie de valores pertenecientes a particulares en la cuenta 78.332/6 del Banco Montevideo a nombre de TCB.
Embargo sobre cuenta
El apoderado en Uruguay de los liquidadores del TCB, doctor Bernardo Porras, explicó a LA REPUBLICA que el embargo de julio de 2002 por parte del Banco Central fue realizado sobre una cuenta que si bien pertenecía al TCB, contenía valores de particulares y que la misión de los liquidadores del TCB eran intentar recuperar dichos valores para devolvérselos a sus dueños.
Se trata de 63 personas, con valores en acciones, obligaciones negociables o bonos del Tesoro, por U$S 4,5 millones.
El cuestionamiento se basa en que esos papeles no pertenecen al TCB, sino que estaban en custodia del banco, por lo cual deben de ser devueltos a sus propietarios.
Porras dijo que un ejemplo de la situación (aunque muy simple) sería el siguiente: usted va a un supermercado y en loocker guarda su mochila. En ese momento cae un embargo sobre el supermercado, pero todo lo que está en los loockers no pertenece al supermercado sino a particulares, que habían dejado sus pertenencias en custodia. Esas pertenencias deben ser devueltas a sus propietarios.
La lista de deudores
Tras el embargo de julio de 2002, los liquidadores del TCB a través de su apoderado en Uruguay, presentaron una impugnación a la medida solicitada por el BCU.
Entre los argumentos presentados por el representante de los liquidadores del TCB, frente al embargo de la cuenta 78322/6 en el Banco Montevideo, se señalaba que los valores embargados no integraban el activo del banco de islas Caimán, sino que eran propiedad de particulares.
Inclusive en la presentación judicial se anexó información sobre los propietarios de los bienes en cuestión. Esta lista de propietarios se pudo reconstituir por la información lograda por los interventores en las islas Caimán.
En varias oportunidades se solicitó a los liquidadores del Banco Montevideo que se cotejara si era similar la lista de aquellos que tenían valores en la cuenta 78.322/6, con la que poseían los liquidadores del TCB, pero esto nunca se llevó a cabo.
«No hay pruebas»
La resolución final sobre el cuestionamiento al embargo del BCU a la cuenta del TCB en Banco Montevideo, fue dada a conocer el pasado 1º de junio por parte del Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 1er. Turno.
En la resolución se desestima la solicitud de la liquidadora del TCB señalándose que «no se ha aportado prueba alguna que demuestre en forma concluyente que los referidos valores pertenecían a terceros».
En este sentido, se había adjuntado a la demanda un listado con los nombres de las 63 personas que tenían depositados valores en custodia.
Consultado el doctor Porras dijo que ninguno de éstos había sido citado a declarar, para atestiguar que esos eran sus valores.
Por otra parte, tras esta resolución, el BCU inició un juicio ordinario para quedarse con esos valores.
Conclusión
El doctor Bernardo Porras dijo que a partir de la resolución del Tribunal de Apelaciones, los liquidadores del TCB no podrán recuperar los valores que estaban en custodia en el Banco Montevideo, a la vez de admitir que estos valores podrían pasar a manos del BCU.
Si bien no quiso adelantar sobre lo que podría acontecer, admitió que muchos de aquellos que tenían valores en la cuenta 78.322/6 del BM se preparan para iniciar un juicio a los liquidadores de dicha institución (el Estado) reclamando que se les devuelva algo que les pertenece. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad