Cuenta corriente del primer trimestre con saldo negativo
La cuenta corriente (que mide el ingreso y egreso de bienes y capital) cerró con un saldo negativo de U$S 142 millones en el primer trimestre del año, mientras que en igual período del año anterior había sido positivo en U$S 12,4 millones.
Si bien se registró un saldo positivo de U$S 74 millones en la cuenta comercial (exportaciones e importaciones de bienes y servicios), el resultado fue sensiblemente inferior al de igual período de 2004, cuando se había alcanzado los U$S 175 millones.
En el primer trimestre las exportaciones de bienes fueron de U$S 736 millones y un año atrás se ubicaban en U$S 612 millones, por lo cual el saldo es positivo en U$S 124 (+20%), y en materia de servicios los turistas incrementaron sus gastos de U$S 237 millones en el período enero – marzo 2004, a U$S 301 millones en igual período de este año.
Pero las importaciones de bienes se aceleraron de manera importante, pasando de U$S 635 millones en enero – marzo del año pasado a U$S 880 millones, en similar lapso de este año, mientras que los uruguayos que viajaron al exterior incrementaron sus gastos de U$S 39 millones a U$S 79 millones.
Por otro lado los intereses de deuda pasaron de U$S 205 millones a U$S 253 millones.
La presión para el dólar
Este incremento significativo en el déficit de la cuenta corriente está llevando a algunas conclusiones primarias.
Según el economista Jorge Caumont, este será precisamente uno de los factores por los cuales el dólar se puede ver presionado al alza en los próximos meses, ya que aumentará la demanda de moneda norteamericana ya sea para importar mercadería o realizar viajes al exterior.
Sus estimaciones primarias llevan a que el billete verde esté cerrando el año en el entorno de los $ 26,50, por lo cual se lo podrá ver en pizarra a $ 25,75 para la compra y $ 27,25 para la venta.
Caumont opinó que la medida del Banco Central de aumentar su oferta de dinero en el mercado para lograr una meta inflacionaria de entre 5,5% a 7,5%, es adecuada ya que los últimos cálculos ubicaban que la inflación anual podría llegar a 4,2%.
Acotó que la economía «se había desacelerado un poco» en los últimos meses y lo que el BCU tiende a hacer con esta medida es «un papel más acomodativo para facilitar la monetización».
El economista recordó que el BCU ya había comprado en el mercado los U$S 60 millones que dijo que adquiriría antes de que culminara junio, pero también manifestó que en la carta intención con el FMI si bien no se fijan metas cambiarias se indica que el BCU intervendrá en el mercado para evitar desestabilizaciones.
El dato sobre el resultado de la cuenta corriente (que resultó negativo), también es otro indicador que lleva a pensar en que el equipo económico estará alerta.
La caída del euro
Otros factores que pueden incidir es el fortalecimiento del dólar frente a monedas tales como el euro o la libra. De esta manera bajan las ganancias de los exportadores hacia Europa e Inglaterra, los cuales deben de enfrentar la caída del dólar en Uruguay.
Caumont señaló que si se observa una fuerte presión en los salarios, durante la discusión del Presupuesto del gobierno y por los Consejos instalados recientemente, se deberá de tener en consideración el precio del dólar ya que las empresas deberán de pagar mayores salarios en dicha moneda, lo que puede no sólo bajar aún más las ganancias de las empresas sino llevarlas inclusive a pérdidas. Por esta razón no se descarta que el desempleo se incremente de aquí a fin de año.
Pero a pesar del cambio de rumbo en materia de política monetaria, el dólar cayó ayer 0,2%, cerrando en pizarras a $ 25,30.
En el mercado interbancario, donde se comercializaron U$S 9,15 millones, sin operaciones del (BCU), la divisa estadounidense se vendió a $ 24,55, un 0,2% por debajo de la cotización del jueves ($24,60).
En una semana, desde el viernes pasado, cuando el dólar estaba a $ 25,40 el peso se apreció un 0,4%. En lo que va del año, la moneda uruguaya se valorizó 6,29% frente billete verde. *
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