BID asegura que con remesas de dinero "todo el mundo gana"
En la ocasión se firmó un acuerdo con los bancos centrales de 22 países latinoamericanos, para realizar un seguimiento estadístico de las remesas de los inmigrantes.
«Aquí, todo el mundo gana», afirmó Iglesias, al abrir un coloquio de tres días dedicado a las remesas en la sede del BID en Washington. «Por eso la comunidad internacional y no sólo las instituciones financieras deben contemplar este asunto tomando en cuenta las dos caras de la cuestión», agregó.
Desde su punto de vista, a medida que se publican cifras y estudios sobre el fenómeno de las remesas de emigrantes, que superaron los 45.000 millones de dólares el pasado año en América Latina, «descubrimos cada vez más el potencial» de dicho fenómeno, con sus dimensiones económicas, sociales y políticas.
Según él, las tendencias migratorias actuales de los países del sur a los del norte responden a dos necesidades: la falta de empleo y oportunidades en los países en desarrollo, pero también la demanda de fuerza laboral en los países ricos que enfrentan problemas demográficos a raíz de la caída de la población.
En contra de opiniones generalizadas sobre el impacto de las remesas, el presidente del Banco aseguró que no sólo los países que reciben el dinero de los emigrantes se ven beneficiados, sino también las naciones como Estados Unidos o España, donde viven y trabajan los emigrantes.
«En Estados Unidos, por ejemplo, la gente envía el 10% de sus ingresos al exterior, pero el 90% se queda aquí», subrayó. «En cierto modo, ésta es una fuerza mayor de dinamismo en la economía estadounidense, como lo es en la economía española o en las europeas», explicó.
«A veces, esta percepción no alcanza la opinión pública», lamentó. «Desde mi punto de vista, es muy importante explicar este elemento a la opinión pública», dijo, en alusión a las críticas en los países desarrollados contra los emigrantes que envían parte de sus ingresos a su tierra.
«Esa gente trabaja, contribuye al país en el que vive», subrayó Iglesias, que recordó varias veces que era el hijo de una familia de emigrantes españoles que abandonó Asturias (norte) cuando tenía seis años para buscar mejor vida en Uruguay.
Al comentar las ventajas de dicho dinero para los países de origen de los emigrantes, el presidente del BID aseguró que tiene un «impacto positivo en la macroeconomía, las familias, la calidad de vida y sobre todo en el nacimiento de crecientes ahorros».
Este último punto constituye una novedad en los países latinoamericanos que «va a seguir creciendo en los próximos años», reforzando el papel clave de las remesas en «la sostenibilidad macroeconómica» de la región, pronosticó Iglesias.
«Es una importante contribución al alivio de la pobreza», añadió el presidente del banco, que organiza hasta el jueves una serie de conferencias sobre las remesas. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad