Luego de 10 años Pluna vuelve a manos del Estado
Hoy con el vencimiento del contrato de asociación entre Pluna y Varig, el Estado recupera el gerenciamiento de la línea de bandera uruguaya e inicia su gestión con nuevos destinos. Tras diez años la asociación del ente autónomo con la empresa brasileña Varig llega a su fin. Durante ese período el Estado estuvo excluido de las decisiones gerenciales de la aerolínea que en varias oportunidades se vio al borde de la quiebra técnica.
Hoy, al retomar el Estado el control operativo y comercial, la empresa redefine su gasto, al tiempo que incrementa sus destinos. La semana pasada el directorio de la empresa mixta designó a Elina Rodríguez, ex presidenta del sindicato de Pluna, como la nueva gerente general.
Entre las medidas de reordenamiento del gasto que comenzarán a aplicarse en breve se encuentra el traslado de las oficinas comerciales desde el edificio de la Plaza Independencia al antiguo local de Avenida del Libertador y Colonia, donde hasta el año pasado funcionó el Ministerio de Turismo, cartera con la que se implementarán acciones de promoción.
En tal sentido, Carlos Bouzas, presidente del directorio de Pluna, dijo que la existencia de una aerolínea donde participe el Estado es fundamental para el turismo e indicó que más del 60% de quienes ingresaron a Uruguay por avión en la última temporada lo hicieron a través de Pluna. Además destacó el rol de la empresa en el transporte de carga, al tiempo que aseveró que Pluna, muchas veces la «imagen» del país en el exterior.
En materia financiera la situación de la aerolínea es complicada, razón por la cual se entregaron planes al Poder Ejecutivo para encontrar una solución.
Una de las variables externas que preocupa al presidente del ente autónomo es el precio del petróleo. «El precio del barril está al doble que el del año pasado. Las compañías aéreas están muy condicionadas por el precio internacional del petróleo que en esta semana llegó a 60 dólares el barril. El principal componente del costo de una empresa aérea es el combustible. Entonces, hay que tener una administración muy austera y muy exigente a los efectos de poder equilibrar los números de la empresa con el contrapeso del costo del combustible», explicó Bouzas. *
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