Un año con fuerte demanda de carne vacuna pero de baja en los precios

En 2004 la carne vacuna determinó el ingreso de U$S 600 millones a la economía uruguaya, a raíz de la exportación de 400 mil toneladas en peso carcasa, y para este año es de esperar que se mantenga una performance similar.

Así lo señaló Alfredo López, consultor de la industria frigorífica, quien indicó a LA REPUBLICA que «una serie de claves pronostica que en 2005 el mercado global de la carne vacuna, e incluso de la ovina, seguirá registrando firmeza en la demanda, aunque se prevé una disminución de precios».

Según nuestro entrevistado, por la reforma agrícola de la Unión Europea aumentará su déficit de carne vacuna y consecuentemente las importaciones. Esto lleva a deducir que seguirá aumentando la participación de las carnes de los países subdesarrollados en el comercio mundial, que ya supera a la de los países desarrollados.

«EEUU, Canadá y México procuran armonizar normas para restablecer el normal comercio entre sí de ganado y carnes, luego del registro, desde 2003, de cuatro casos de «vaca loca» en Norteamérica. Japón mantiene cerrado su mercado para las carnes de los EEUU y se estima que esa situación se prolongaría hasta setiembre. Australia derivó sus exportaciones como abastecedor privilegiado de los países asiáticos, en lugar de su condición tradicional de exportador a los EEUU y también en el mercado ruso, perteneciente al circuito aftósico, se prevé que aumenten sus importaciones ante la creciente demanda, a raíz de problemas de altos costos de producción internos que no compiten con los precios de importación, y porque las inversiones se dirigen hacia otros rubros de la agricultura más rentables», anticipó López.

No obstante las mayores exportaciones de carne de los países subdesarrollados, han marcado también una tendencia a la disminución de sus consumos domésticos y a un nivelamiento de los precios con los de la exportación, como se puede observar en Uruguay.

En cuanto a la evolución de los primeros meses del presente año, Uruguay aumentó en el primer trimestre sus exportaciones comparado con igual período del año anterior; también en la región lo hizo en el primer bimestre comparado Argentina, y otro tanto favorable en el caso de Brasil, a pesar de sus problemas con el mercado ruso por los focos de aftosa en el país norteño, pero igualmente siguió aumentando su cartera de países cliente.

 

Mantener el estatus sanitario

Pero la condicionante es mantener el estatus sanitario.

«Ese es un imperativo y un capital a cuidar, del mismo modo que creo en la importancia de avanzar en la instrumentación y consolidación de sistemas de trazabilidad, con reconocimiento incluso de auditorías de los mercados más exigentes», indicó.

A modo de ejemplo, manifestó que si uno mira el mercado europeo con más de 300 millones de consumidores y las secuelas sobre el consumo de los problemas sanitarios desatados con la aftosa y la «vaca loca», más los cambios nutricionales que se operan por el lado de la oferta de más de 80 productos alimentarios transgénicos, ello consolida definitivamente los reflejos en general de un consumidor atento y exigente en materia de seguridad, y donde los sistemas de trazabilidad ya rigen obligatorios para la diversidad de las industrias alimentarias europeas.

«Quiero decir con esto que debemos anticipar lo que en cuestión de tiempo será una exigencia que abarcará sin excepciones a todos los mercados, y no jugar después las clásicas carreras contrarreloj a las que estamos culturalmente habituados», culminó asegurando. *

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