Demanda concentrada de divisas del sector público determinó la baja del dólar en 2004
En el primer encuentro de este año la consultora analizó la evolución del tipo de cambio.
Graciana del Castillo, profesora de Economía en la Universidad de Columbia en Nueva York (con una nutrida trayectoria de trabajo para organismos internacionales como la ONU, el FMI y la OCDE, además de varios bancos internacionales) una de las especialistas convocadas, basó su exposición en la evolución del dólar en los mercados internacionales. Comenzó su alocución explicando que mientras resulta difícil explicar las fluctuaciones de los tipos de cambios, es «suicida» pretender proyectarlas en el tiempo.
Recordó que Uruguay es un país altamente endeudado cuyo principal mercado comercial es los Estados Unidos, cuya moneda, el dólar, ha sufrido una depreciación respecto al euro que osciló «entre el 35% y el 50%» durante 2004 la cual «es mucho menor en parte por la gran intervención del Banco de Japón».
Entre las razones principales que explican el fenómeno se encuentran «el alto crecimiento relativo de los Estados Unidos con un aumento de la productividad». También son factores coadyuvantes «tanto el déficit de cuenta corriente como el déficit fiscal, un excesivo endeudamiento de los sectores público y privado, y factores geopolíticos», como la guerra de Irak y la ofensiva antiterrorista, «que ponen mucha presión sobre el gasto».
El dólar continúa siendo «la principal moneda de reserva», señaló del Castillo, resaltando que «el desequilibrio de cuenta corriente» en la economía de la mayor potencia del mundo tiene como contraparte «un gran superávit en el resto del mundo, principalmente en el Asia».
El citado déficit de cuenta corriente se origina en el exceso de importaciones sobre exportaciones; el exceso de demanda sobre oferta y la inversión sobre el ahorro. Estableciendo una relación entre estas «tres brechas» la economista concluyó que «la brecha externa, es decir el déficit de cuenta corriente es idénticamente igual al déficit del sector privado más el del público», o el exceso de inversión sobre ahorro en cada sector respectivo.
Por su parte, la economista de Price Waterhouse, Mercedes Comas, advirtió Uruguay asiste a un «fenómeno nuevo» que no encuentra parangón en el desempeño económico de las últimas décadas, refiriéndose la «caída del dólar 10% en un año como la que se dio el año pasado». Comas disentió con algunos análisis que explican la caída del tipo de cambio por una supuesta falta de liquidez, es decir por la carencia de disponibilidades monetarias en el mercado local. Dichos análisis acerca de falta de liquidez también se sustentaron en el flujo de circulante, es decir «la base monetaria, que sí está bajo control del Banco Central». El Central adoptó la política de reducir la base monetaria en términos reales, aunque no hubo caída de un factor que Comas considera como el más decisivo y que son «los medios de pago, las cuentas a la vista que fácilmente podemos usar como dinero». Estos medios (M1) crecieron de la mano del otorgamiento creciente de créditos en pesos por parte de los bancos. Para la economista, «un factor clave fue la demanda de dólares que tuvo el sector público», que en Uruguay es «el principal demandante: estoy englobando empresas públicas por las importaciones que tienen que hacer, el Estado por los pagos de intereses de deuda» y «el año electoral». En función de esta eventualidad y previendo una gran volatilidad para el segundo semestre, «adelantaron todas las compras de dólares que tenían para el primer semestre: el Banco Central compró todos los dólares hasta junio y a partir de julio», dejó de hacerlo. Otro «hecho del Estado» fue la colocación por parte del gobierno de 250 millones de dólares en julio, con lo cual «despejó todas las compras que tenía que hacer y eso actuó mucho sobre las expectativas del mercado».
«A partir de ahí empezamos a ver la caída de la cotización de la divisa» explicó. Otro factor que influyó fue «la caída del dólar en la región y el mundo». *
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