Europa no se opone a candidato de EEUU para presidir el Banco Mundial

Los líderes europeos reunidos en Bruselas no presentaron una oposición a la candidatura del norteamericano Paul Wolfowitz a la presidencia del Banco Mundial (BM), para evitar que la tensión con Estados Unidos renazca después de dos años de discrepancias debido a la guerra en Irak.

Ni dirigentes ni ministros de Economía o Relaciones Exteriores se pronunciaron conjuntamente sobre esta candidatura después de una cumbre de dos días celebrada en Bruselas.

La cuestión estuvo presente en las discusiones, pero no hubo ninguna postura conjunta de la Unión Europea (UE), cuyo comisario de Desarrollo, Louis Michel, invitó a Wolfowitz a Bruselas para que explique cuáles serán sus prioridades en la gestión del BM.

El responsable, actualmente número dos del Departamento estadounidense de Defensa, respondió afirmativamente y se espera contar con su presencia en la capital europea antes de que acabe marzo.

Los responsables europeos están especialmente interesados en conocer su opinión en materia de desarrollo, una cuestión que el viejo continente desea ver en el centro de la gestión del nuevo presidente del BM, que será elegido a mediados de año en una votación por el Consejo de Administración en la que es necesario un consenso.

«Creo que no hay que tener prejuicios contra las personas. Debemos decidir en función de sus programas, sus objetivos y su capacidad de cumplirlos», declaró el presidente de la Comisión europea, José Manuel Durao Barroso.

La idea que circula en los pasillos de las instituciones europeas es que a cambio de esta postura conciliadora de parte de Europa, Washington apoye la candidatura del ex comisario europeo francés Pascal Lamy para reemplazar al tailandés Supachai Panitchpakdi en la dirección de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Paul Wolfowitz, de 61 años, es visto como uno de los pilares más conservadores del gobierno estadounidense y su nombre está indiscutiblemente ligado a la ofensiva estadounidense en Irak.

«Se dice que Wolfowitz es uno de los artífices de la política preventiva de Estados Unidos, pero si no me equivoco, en economía, todavía no se hace este tipo de guerras», bromeó el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

En realidad, los europeos, sobre todo países como Francia o Alemania, que han vivido dos años de difíciles relaciones con Washington, no tienen demasiado interés en volver a crear nuevas diferencias oponiéndose a la candidatura de Wolfowitz.

Por ello, la actitud de los líderes europeos en Bruselas fue conciliadora hasta en los casos más difíciles como el alemán, duro detractor de la guerra en Irak.

«El presidente estadounidense George W. Bush me llamó para avisarme (de la candidatura de Wolfowitz). Le dije que no provocaba reacciones de entusiasmo en Europa pero que no fracasaría por culpa de Alemania. Y tengo la impresión de que no será bloqueada por otros (países) en Europa», declaró el canciller Gerhard Schroeder tras la cumbre europea.

Para el canciller británico, Jack Straw, aliado fiel de Washington, mucha gente quedará «agradablemente sorprendida» con Wolfowitz si llega a presidir el BM.

Un acuerdo informal entre los Estados miembro fundadores del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del BM estipula que la presidencia del primero es responsabilidad de un europeo y la del segundo corresponde a un estadounidense. *

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