CADA VEZ SE HABLA MAS CLARO SOBRE DIVERSIFICAR LAS RESERVAS

Asia ya está mirando con desconfianza al dólar

El primero en dar algún tipo de señal ha sido Corea del Sur a través de un informe ménsula de su banco central que mencionaba al pasar la posibilidad de diversificar las reservas, que tienen muy dolarizadas. La reacción de los mercados especuladores fue inmediata y presionaron más a la baja al dólar. Rápidamente tuvieron que salir las autoridades bancocentralistas coreanas a desmentir que se hubiera tomado alguna determinación, es más, tuvieron ( tal vez por presiones de EEUU) que precisar que en ningún momento se les ocurrió pensar en pasarse al euro.

Tal vez les recordaron lo que le sucedió a Irak cuando su dictador Hussein anunció la decisión de pasarse a la órbita del euro ( claro que no se pueden comparar bajo ningún aspectos las realidades de ambas naciones).

Lo cierto es que esta semana el dólar llegó el miércoles pasado a su mínimo histórico y el jueves, el primer ministro de Japón Junichiro Koizumi sostuvo en el Parlamento que «el apelar a la diversidad de las reservas en moneda extranjera es algo bueno».

Inmediatamente el Ministerio de las Finanzas de ese país aclaró que no existían planes de cambiar los fondos en dólares, pero claro, resulta difícil explicar el primer ministro se haya equivocado o lo dijo en un momento de distracción.

Japón cuenta con 840.600 millones de dólares en reservas.

Hasta ahora todo está muy gobernable, pero las autoridades de EEUU están inquietas temiendo que a China se le ocurra insinuar algo en el mismo estilo ya que en este caso sus autoridades son menos manejables e influenciables que los aliados Japón y Corea del Sur.

Lo cierto es que los analistas entendían que una de las causas de la actual baja del dólar radica precisamente en la preocupación porque alguna de las economías fuertes asiáticas ponga en práctica una política de diversificación de reservas.

Pero también existen otros motivos para la caída en los precios de los bonos, donde se han sucedido una serie de ventas en el mercado que ha llevado su precio a una drástica caída, dejando el rendimiento de los bonos a 10 años a 4.57%, luego bajaron pero para los analistas se quebraron niveles técnicos que habían estado inamovibles por un largo período.

Pero, las preocupaciones no finalizan ahí ya que existe un temor cierto en que se produzca un brote inflacionario, algo que nunca es recomendable para la buena salud de un moneda.

El apabullante déficit en la cuenta corriente no es bueno y como el déficit comercial no muestra indicios de mejorar sino de empeorar, todo puede complicarse.

Del complejo entrelazado de todas estas realidades y otras, propias de la economía del gigante norteño, los especialistas no ven una salida a corto plazo de la compleja situación que vive el dólar en la actualidad. *

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