Necesidad de flujo de caja del gobierno en 2005 será de U$S 1.272 millones
En su quinta revisión del acuerdo stand-by con nuestro país y en una serie de proyecciones hacia 2012 (incluyendo los costos de la reestrctura de los bancos públicos), el FMI indica que el producto crecerá 7% este año, 4% en 2005 y 2006, 3% en 2007, 2008 y 2009 y 2,5% en los años 2010 a 2012.
En un capítulo denominado «Sustentabilidad de la deuda del sector público», se indica que las necesidades de financiamiento para cubrir el déficit del gobierno por el pago de deuda y el propio déficit del sector público fueron estimadas en U$S 1.272 millones en 2005, U$S 2.070 millones en 2006, U$S 1.555 millones en 2007, U$S 1.083 millones en 2008, U$S 1.039 millones en 2009, U$S 1.095 millones en 2010, U$S 1.733 millones en 2011 y U$S 1.333 millones en 2012.
En total suman U$S 11.180 millones en un período de 8 años (2005 a 2012).
Estas necesidades de financiamiento (flujo de caja) son compensadas por la emisión de bonos a largo y corto plazo, junto a los créditos que otorga al sector público el Banco Central y la asistencia de organismos internacionales.
En el año 2001 el financiamiento llegó a U$S 1.199 millones, en 2002 se ubicó (en medio de la crisis bancaria) en U$S 3.278 millones, mientras que en 2003 fue de U$S 1.026 millones y en 2004 superará levemente los U$S 1.000 millones.
Hay que destacar que en 2001 el grueso del financiamiento (U$S 1.292 millones) se cubrió con la colocación de bonos a largo plazo entre privados, mientras que en 2002, la mayoría del flujo de caja necesario salió de préstamos del FMI (U$S 1.302 millones) y del BID y Banco Mundial (U$S 789 millones).
Los años por venir
Si se observa el año 2005, o sea cuando asume el próximo gobierno, se prevé necesidades de financiamiento por U$S 1.272 millones, cuyo grueso (U$S 866 millones) son destinados al pago de amortizaciones de bonos de largo plazo (U$S 170 millones), créditos bancarios (U$S 58 millones), Banco Mundial y BID (U$S 364 millones) y FMI (U$S 273 millones).
El financiamiento, según estimaciones del FMI, sería mediante bonos a largo y corto plazo (U$S 270 millones), préstamos bancarios (U$S 58 millones) y préstamos del BID y Banco Mundial. Aun con esto el déficit de flujo de caja es de U$S 332 millones.
En el caso del FMI se debe discutir una nueva carta intención a partir de marzo.
Es de suponer que tras dicha discusión se acordarían nuevos préstamos para cubrir el déficit de caja mencionado.
El déficit previsto que se debe cubrir, denominado «financiamiento residual necesario» (y siempre teniendo en cuenta circunstancias normales dentro del país, la región y a nivel mundial y tomado en cuenta la colocación de deuda entre privados de manera moderada), es de U$S 332 milllones en 2005, U$S 861 millones en 2006, U$S 736 millones en 2007, U$S 459 millones en 2008, U$S 445 millones en 2009, U$S 300 millones en 2010, U$S 262 millones en 2011 y U$S 272 millones en 2012.
El «financiamiento residual necesario», o sea el financiamiento aquel que aún no se asegura que se consiga, llega al 2,5% del Producto Bruto (PBI) en 2005, 5,9% en 2006, 4,6% en 2007, 2,7% en 2008, 2,5% en 2009, 1,6% en 2010, 1,3% en 2011 y 1,3% en 2012.
Es también de destacar que las proyecciones muestran que el pago por el servicio de la deuda en porcentaje del PBI es de dos dígitos en la mayoría de los años que están por venir.
Mientras que este año y el pasado rondó el 12%, en 2005 será de 11,4% , en 2006 de 16,5%, en 2007 de 13,2%, en 2008 de 10,3%, en 2009 y 2010 de 9,5%, en 2011 de 12,5% y en 2012 de 10,2%.
Estos datos estimados por el FMI comprueban que la economía local es por demás frágil debido al endeudamiento extremo en el cual cayó el país.
Resultado primario y déficit de sector público
Las necesidades por demás importantes de financiamiento llevan a que el resultado primario del sector público no financiero (o sea antes del pago de intereses de deuda) se ubique en cifras relativamente altas.
Para este año se debe llegar al 3,6% del PBI, en 2005 en 3,7%, en 2006 en 3,9% y de ahí en más (hasta 2012) en 4%.
Estas cifras son similares a las que el FMI exigió a la Argentina y Brasil, por lo cual parece ser una política a aplicar en la región por parte de organismo internacional.
También pasa a ser uno de los puntos más criticados porque el superávit primario significa en muchos casos presupuestos ajustados, dejando la mayor cantidad de dinero posible para el pago de intereses de deuda pública.
Pero aun observando un crecimiento del PBI como el previsto, recién en 2012 la deuda del sector público no financiero se ubicaría en un 66% del PBI, cuando en 2001 era de 45%.
También lleva a la conclusión de que el déficit del sector público (en especial del gobierno central) debe estar extremadamente controlado, ya que un desvío en el mismo lleva a que se deban incrementar las necesidades de financiamiento.
Las estimaciones enumeradas para el «financiamiento residual necesario» son para un déficit por demás bajo dentro del sector público.
En 2001 el déficit del sector público llegó a U$S 700 millones, en 2002 fue de U$S 512 millones y en 2003 de U$S 314 millones.
Para que se cumplan las previsiones del FMI, en especial en materia de necesidades de flujo de caja, el déficit del sector público es lo que más se debe cuidar, ya que lo demás son cifras ya comprometidas (pago de bonos).
En este caso, el déficit del sector público previsto para 2005 es de U$S 159 millones, en 2006 de U$S 162 millones, en 2007 de U$S 181 millones, en 2008 de U$S 213 millones, en 2009 de U$S 219 millones, en 2010 de U$S 224 millones, en 2011 de U$S 190 millones y en 2012 de U$$ 200 millones. *
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