Mercosur y UE reanudan negociaciones: los cupos agrícolas son el escollo a sortear
Así llegamos a ser interlocutores como región con el resto del mundo y pudimos sobrevivir la crisis, y encauzar la coyuntura política favorable para el fortalecimiento del proceso regional con la llegada de Lula y Kirchner al poder. Todo esto muy a pesar de la visión de nuestro Poder Ejecutivo empeñado en que nuestra política exterior dejara de existir como tal y transformándola en una sumatoria contradictoria de «caprichos de unos» y «esfuerzos profesionales y sistemáticos».
Luego de varios años de negociaciones, nos encontramos en la etapa final, y durante los últimos meses hemos sido espectadores de un proceso de «idas y venidas» en las negociaciones para la conformación de una Asociación Birregional entre el Mercosur y la Unión Europea. Mientras que, desde el inicio de las negociaciones en los años 90 la traba mayor siempre estuvo en la agricultura, en el primer trimestre de este año la UE presentó su disponibilidad de abrir cuotas de mercado a los productos agrícolas provenientes del Mercosur declarados sensibles, planteando algunos cupos (pero sin especificar en cuanto tiempo se liberalizarían, lo que podría ser entre 0 y 10 años o más).
Trabas y tire y afloje
Por lo tanto, la traba de las negociaciones pasó a estar en los montos y modalidades de esa ampliación de cuotas y en los sectores de compras gubernamentales, inversiones y telecomunicaciones. No es exagerado afirmar que las ofertas en estas áreas dependen básicamente de la postura y las políticas de Brasil, ya que nuestro socio mayor utiliza los gastos del sector público como un instrumento de fomento de las Pymes, y en definitiva como instrumento de política industrial que la liberalización con la UE podría afectar. En países como Uruguay donde hace tiempo que nos olvidamos qué es una política industrial o instrumentos activos en este sector, estas preocupaciones no han afectado nuestra posición negociadora.
Las rondas de negociación siguientes a la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Europa y América Latina (Guadalajara, mayo 2004), fueron coronadas por el abandono de la negociación y esto se dio por turnos, ya que cada parte hizo su escena de «desplante» como táctica de negociación en la supuesta etapa final. El riesgo que se corría, se corrió: algunos de los «non papers» que habían circulado entre los negociadores ya no estaban sobre la mesa, y había que reconstruir la confianza mutua para volver a abrir las ofertas.
Las declaraciones de la UE comenzaron a hacer énfasis en su imposibilidad de ampliar más las cuotas para los productos agrícolas provenientes del Mercosur, y las de Brasil y Argentina en que no se podía ceder a la presión de los europeos, y que el acuerdo en esos términos era inaceptable. En los hechos, los negociadores técnicos se han estado reuniendo casi de continuo y ya hay borradores contundentes en muchas áreas pero dentro del principio «nada está acordado hasta que todo esté acordado», a lo que se sumó la lógica peligrosa de «a cada mejora otra mejora».
Lo que se viene
Esta semana los negociadores están en Bruselas puliendo asperezas y detalles poco frívolos de los temas sensibles coronados por la reunión del 12 de setiembre mantenida entre el canciller brasileño Celso Amorim y el Comisario de Comercio de la UE Pascal Lamy en Brasilia. En esa instancia ambos declararon la intención de retomar el plan de trabajo que supone llegar a un acuerdo para el 31 de octubre próximo y hacer todos los esfuerzos para que así sea.
El 1º de noviembre asume la nueva Comisión Europea con el portugués José Manuel Barroso a la cabeza, y muchos temen que esto pueda significar un endurecimiento de las visiones más proteccionistas en Europa. Por eso el 31 de octubre es una fecha crucial, no por cumplir con agendas de trabajo, sino porque la coyuntura político-institucional de la UE y su predisposición hacia la liberalización del comercio con Mercosur puede variar y no necesariamente a favor de Mercosur.
Por todo esto, se puede pensar que el riesgo de no cerrar las negociaciones en el próximo mes puede tener un costo mucho mayor que dilatarlas, y cabe preguntarse si Brasil está dispuesto a pagar ese costo con sus socios del Mercosur que perciben que en estas condiciones de negociación ya tienen algo para ganar. Pareciera que Brasil está dispuesto a pagar el costo de su liderazgo en la región y aceptó dar preferencias a empresas europeas en sus licitaciones públicas de bienes y servicios. Pero ahora «el regateo» está siendo liderado por Argentina que esta semana acaba de tomar la posta del reclamo nuevamente en el sector agroindustrial. Aunque la retórica y la necesidad de contentar a la opinión pública y a los grupos de presión hayan mantenido el nivel de declaraciones de unos y otros a la defensiva, parece más una táctica o estrategia de comunicación que una realidad, ya que aunque todos declaraban las negociaciones fracasadas la negociación sigue abierta y avanzando y se recupera la confianza mutua.
En las próximas semanas deberemos estar atentos a las declaraciones y documentos que empiecen a circular, ya que a pesar del hermetismo tradicional de nuestra Cancillería no quedará otra opción que dar a conocer los contenidos del acuerdo en el caso de que se firme, aunque evidentemente ya será demasiado tarde para hacer reivindicaciones o reclamos.
Actualmente, los capítulos del Acuerdo de Cooperación y Diálogo Político están casi cerrados aunque sigue pendiente el tratamiento de la no proliferación de armas de destrucción masiva y pareciera que no se incluirá el Capítulo Sociolaboral propuesto por la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur y la Confederación Europea de Sindicatos, aunque sí se integrarán algunas de sus consideraciones. Mientras que, el Capítulo de Comercio que ya tiene varias partes consolidadas es el que se está prendiendo fuego. Nuestros negociadores deberán intentar «apagar el incendio» y recordar que aunque muchas veces se comportan como bomberos las cenizas que quedan afectan el futuro y el bienestar de nuestras sociedades.
(*) Lic. en Relaciones Internacionales
Compartí tu opinión con toda la comunidad