Buscan encontrar soluciones a un relacionamiento que se ha complicado

Brasil, dispuesto a crear mecanismos de financiación para ayudar a Argentina

La entrevista con Furlan fue la primera del día de Lavagna, que se reunió durante la jornada con los principales responsables del gobierno brasileño, incluido el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Los dos ministros hablaron de «mecanismos de financiación y garantía», explicó Furlan en rueda de prensa. «Argentina siente hoy mucho, por las circunstancias de su economía, las dificultades para las inversiones y el desarrollo, debido a cuestiones de financiación y garantía», añadió. «Con el equipo del ministro (de Economía, Antonio) Palocci y con la participación del BNDES (banco brasileño de fomento) vamos a trabajar en ese sentido», agregó.

Furlan también dijo que Brasil está dispuesto a acelerar la integración de cadenas productivas del conflictivo sector automotor, a escala del Mercosur. Mencionó la posibilidad de que las cadenas de montaje incluyan un porcentaje obligatorio de piezas hechas en el Mercosur.

A todo esto el presidente argentino, Néstor Kirchner, anunció el miércoles, pocas horas antes de la partida de Lavagna, que su gobierno no liberalizará el mercado de autos con Brasil en 2006, como estaba previsto. «No puede ser que Argentina se inunde de productos importados», justificó el Presidente. «Creemos firmemente en el Mercosur (…), queremos que crezca la industria automotriz brasileña, pero también queremos que crezca proporcionalmente la industria argentina, no que crezca una en desmedro de la otra», dijo Kirchner.

Al respecto, consultada la Asociación Brasileña de Fabricantes de Vehículos (Anfavea) no quiso manifestarse sobre la decisión de Kirchner, y sus portavoces afirmaron que esperarán una convocatoria gubernamental para hablar sobre el tema.

 

La obra de Menem

El canciller brasileño, Celso Amorim, almorzó con Lavagna y contó que éste aclaró que la culpa de los problemas argentinos no es de Brasil. «Lavagna dijo que no es culpa de Brasil, sino que Argentina se desindustrializó mucho en los últimos diez años y evidentemente eso se refleja en la relación; y como ellos están hoy en un esfuerzo por volver a crear una base industrial y crecer, es preciso encontrar soluciones que permitan que eso ocurra», dijo el jefe de la diplomacia brasileña.

Un alto funcionario brasileño indicó que entre los mecanismos posibles de financiación de Brasil a Argentina se encuentra un Convenio de Créditos Recíprocos (CCR, donde los bancos centrales asumen los riesgos de sus exportadores), que pondría 1.000 millones de dólares a disposición de Buenos Aires, dinero que no puede ser usado por problemas de legislación argentina.

Lavagna también se reunió con Palocci, y después del almuerzo fue recibido por el presidente Lula.

Además, Argentina tiene problemas para atraer inversiones para sostener su crecimiento, debido a que sigue en moratoria con los bonistas privados y vive momentos de tirantez con los organismos financieros internacionales.

Brasil, por su lado, aplicó el año pasado un fuerte ajuste, que se tradujo en una contracción del 0,2% de su PIB, pero ahora parece ver el final del túnel, con un crecimiento que debe llegar a por lo menos 4% en 2004.

El repunte de Argentina llevó a Brasil a registrar una fuerte recuperación de la balanza comercial, tradicionalmente favorable a Buenos Aires. En los primeros ocho meses de 2004 Brasil ya tiene un superávit de 1.200 millones de dólares (contra 394 millones en el mismo período del año pasado).

Debido a ello, Argentina aplicó restricciones a las importaciones de productos brasileños y hubo acuerdos al respecto en los sectores de electrodomésticos y textiles, mientras otros, como calzados y automóviles, reclaman barreras similares. El clima se enrareció además porque los incentivos fiscales ofrecidos por estados brasileños llevan a firmas a abandonar el suelo argentino. *

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