Fuerte aumento en tasas en pesos

Tal cual había sido advertido por las propias autoridades de la institución, el BCU está teniendo dificultades crecientes para afirmar la estabilidad de la economía en un marco de fuerte especulación. En las licitaciones de letras, área en la cual se confrontan objetivos de regulación monetaria, de financiamiento de caja del gobierno central y de neutralización de los impactos de variables imprevisibles que afectan el tipo de cambio, la autoridad monetaria se viene enfrentando a cambios en las tendencias de los operadores financieros respecto al manejo de sus disponibilidades de dinero. Detrás de este escenario de confrontación en el área de operaciones, en la de fiscalización la superintendencia de bancos mantiene su política de firme regulación de las exigencias en materia de encajes y previsiones de todo tipo. Rigidez de la política monetaria más rigidez de la regulación bancaria determinan una serie de limitaciones a las acciones que el Ministerio de Economía realiza respecto al mantenimiento de un tipo de estabilidad «política» de la economía que más allá de sus efectos sobre lo electoral, tiene también una estrecha relación con la afirmación de la estabilidad requerida por las ocho semanas que restan de campaña electoral.

Suba de tasas

En un régimen en el cual la política monetaria tiene objetivos que excluyen la utilización de sus instrumentos principales para atenuar la variabilidad del dólar, el gobierno debe apelar a instrumentos más complejos para enfrentar las variables que han venido generando picos de variabilidad muy marcados en las cotizaciones del dólar. Esta semana el BCU ha realizado la primera operación de repos, compra de letras en moneda nacional con pacto de recompra, de muy corto plazo: 3 días, con una tasa de mercado, esto es: 15,6%, tasa efectiva anual. Este tipo de operaciones conjuntamente con los deprimidos precios del dólar inducen un abandono del interés que tienen los inversores institucionales para mantener sus ofertas en el mercado de letras a corto y mediano plazo. De tal manera sobre mediados de semana, al retomar el BCU sus ofertas de letras de regulación monetaria se encontró con que las ofertas de pesos que en las semanas previas triplicaban los montos solicitados por el Banco, ahora, no llegaban a cubrir las necesidades actuales derivadas del programa. La resultante fue el aumento de la tasa de interés que para colocaciones de seis meses, por ejemplo, aumentaron del 19,17% al 22,6% en dos jornadas. Pese a desestimar las ofertas más caras el BCU está absorbiendo y consolidando los nuevos pisos de tasas.

Más inflación

El conocimiento de la inflación del mes de agosto  1,2% contra los 0,98% que «esperaba» el mercado  y la fuerte variación de los diferentes precios de la canasta del consumo comienza a incorporar a la discusión sobre política monetaria y necesidades de estabilización de «expectativas políticas» un componente más dramático en el marco de una economía progresivamente cerrada: la formación de los precios internos está conformando una disminución muy marcada de la capacidad adquisitiva de los ingresos de hogares y asalariados del sector privado. Esto también tiene un impacto fuerte en materia de «expectativas políticas», empero sus efectos se difieren más fácilmente que la desestabilización cambiaria y en tanto el desagrado ciudadano por observar en números concretos la pérdida progresiva y acentuada de su capacidad adquisitiva interna de bienes, particularmente de alimentos es menor al costo que supone para la actual administración la percepción ciudadana en cuanto a que la fuerte variabilidad cambiaria es consecuencia de políticas, al menos incorrectas. *

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